22 de diciembre de 2010

Internet, más allá del “materialismo” didáctico

Normalmente, cuando hablamos de Internet tenemos la certeza didáctica de hablar de un material o mobiliario educativo. Pero Internet, además de ser un artificio, una herramienta o un instrumento de la Sociedad Red, configura un entorno educativo, es decir, una magnitud extensa que da cabida al sujeto y al conjunto de acciones e interacciones que condicionan su aprendizaje al tiempo que construye su identidad como persona. Por ello, usar Internet no consiste en añadir un nuevo material educativo, usar Internet consiste en desplegar acciones en un entorno social, cultural y tecnológicamente enriquecidos.

Me explico. Cuando pensamos en el uso educativo de Internet –en la educación con TIC o en el eLearning- se abre un abanico de preguntas inexorables: ¿para qué aprender?, ¿qué aprender?, ¿con qué aprender?, ¿cómo aprender?, ¿cuán bien se aprende?, ¿cuándo aprender? o ¿con quién aprender? (de esta última me ocuparé luego), pero la pregunta ¿dónde aprender? -pocas veces reivindicada en el mundo presencial por su “invisibilidad” ya que se asume per se el lugar físico- con Internet adquiere otra dimensión, un no-lugar, un  nuevo perímetro donde aprender, pensar, hacer y sentir.

Más allá de ver a Internet como un sofisticado material educativo es preciso entenderlo como un auténtico entorno donde nos alojamos para aprender y enseñar. Por eso cuando nos preguntamos ¿dónde aprender? la respuesta que nos suscita Internet no es la de material didáctico, la respuesta que Internet ofrece es la de entorno de maniobrabilidad tecnológicamente enriquecido para aprender. Y de esto tenemos muchos ejemplos, como los videos que se pueden ver debajo.

Con la insistencia anterior no se busca cifrar fronteras y poner banderas al territorio virtual, ni educativo, sino llamar la atención pedagógica sobre las oportunidades educativas que nos ofrece entender Internet como entorno, y pensar la educación desde esta condición, más allá del concepto de material didáctico.La riqueza es que en estos entornos virtuales no solo hay cosas u objetos, hay personas moviéndose, hablando, cooperando, juegando, discutiendo, haciendo... Razón mayor para entender que Internet no es un material.

¿Dónde está el valor de pensar Internet como entorno educativo? Asumir Internet como entorno es entender que Internet forma parte de la explicación y desarrollo del aprendizaje. En una investigación que realizamos para comprender qué añadía el componente tecnológico al aprendizaje cooperativo virtual, se pudo concluir, a grosso modo, que “la tecnología virtual, al modular los flujos de interacción según un sistema de comunicación asíncrono escrito, añade a la forma básica de cooperación una matriz de representación temporal y espacial a partir del cual los alumnos reconfiguran sus oportunidades y estrategias de acción al momento de aprender en equipo en la formación virtual”. En otra investigación que buscó analizar el carácter espacial de los entornos virtua¬les de aprendizaje se “demuestra la presencia y sentidos del espacio en la utilización de las nuevas tecnologías en función precisamente de los usos o tipo de actividad que ahí se desarrolla”.

Por tanto, no debemos olvidar que actuar CON internet es actuar EN internet y, por ello acotados o potenciados por las características, maniobrabilidad y sensación de inmersión que configura el entorno virtual. Cuando estamos aprendiendo y enseñando con Internet estamos actuando con toda la urdimbre sociotecnológica que implica estar alojados en la virtualidad.

Como muestra de lo que sostengo dejo algunos ejemplos donde se puede ver lo que hacen las personas en estos entornos

Entorno de interacción



Entorno de Realidad Aumentada



Entorno Second Life



Entorno Feed



Entorno personalizado

17 de diciembre de 2010

Alumbramiento Digital

El día de ayer la Sociedad Red ha dado a luz un robusto “Centro del conocimiento de tecnologías aplicadas a la educación”.

El orgulloso padre del proyecto es el Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas, CITA , de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Nosotros sus amigos, muy contentos, no hacemos más que celebrar y hacer eco de la feliz noticia.

Sin embargo no es el primer hijo. En esta relación Sociedad Red y el CITA ya existe una camada amplia. A esta nueva realidad –el proyecto- se debe contar otros que me entusiasman mucho, como Biblioteca Digital, las Maletas del Conocimiento o las Videoconferencias con ciencia.

Pero que no nos engañe lo tecnológico, este último servicio web del CITA existen tantas ideas, esfuerzos e ilusión dedicados a la educación. Se trata de un espacio de tendencias educativas.


Entre sus secciones se pueden destacar las relacionadas a difundir buenas prácticas sobre el uso de las TIC en la educación, la investigación, informes, artículos y reseñas. También se destaca su “caja de herramientas” dedicada a dar acceso a muchas herramientas infovirtuales para mejorar la educación.

Pero además de esta información estructurada creo que el valor que añade este Centro es su capacidad para concentrar personas y dar respuestas. Para ello posee secciones dedicadas a la interacción con expertos y profesionales en las tecnologías aplicadas a la educación, recursos para difundir información en forma de noticias o el Digg educativo. Todo esto de manera pública, abierta y gratuita, en red, como tiene que ser.

Esto es, se trata de un entorno web indispensable para profesionales que quieran conocer y reconocer a otros en esta tarea de educar con y las TIC. Los invito, pasen y vean al nene.

13 de diciembre de 2010

Mamá ¿aprendemos?

11 de diciembre de 2010

Cuando el árbol no deja ver el bosque

Se trata de uno de esos libros que recuerda que la educación es mucho más que el aula, que entre la educación y la sociedad existe algo más que una correlación estadística o que la tecnología sigue siendo una variable más del proceso, una condición de aprendizaje, pero no el meollo del asunto.

"Justicia Educativa y Justicia Económica: 12 tesis para el cambio educativo" de Rosa Mª Torres (Fe y Alegría, 2005), no es un libro nuevo, no tiene por qué serlo, pero al volver a revisarlo con el interés señalado por no querer entender la tecnofilia y la tecnofobia en la educación, vuelvo a la conclusión de que ambas posturas, para bien o mal, se esfuerzan por ver el árbol y no el bosque.

Sin rebajar la tesis de fondo del libro que consiste en criticar la corriente social en América Latina que apuesta por aliviar la pobreza en vez de apostar por el desarrollo, sus doce tesis nos recuerdan que, por más potente que sea el artefacto, los problemas educativos implican las mismas dimensiones que explican la sociedad, el individuo y sus relaciones. Muy complejo para dejar esto en manos de un debate entre fobias y filias tecnológicas. 
No es lo mismo cambio y revolución educativa, lo auténticamente revolucionario en la educación hoy en día implica lo tecnológico, si, es necesario pero no suficiente. Por ello no hay que dejar de ver el bosque: la educación se explica y entreteje en un sinfín de variables donde, no obstante, la tecnología es influyente, mas no determinante.

Como le comentaba a un amigo, la tecnología nos ofrece un buen pretexto para repensar la educación, que no es otra cosa que pensar en otras variables más. 

Estas variables, como las 12 tesis, pueden ser una buena ayuda-memoria para no descuidar la visión holista que al final debe primar en el análisis y en la acción educativa.

1. Del alivio de la pobreza, al desarrollo. 
2. De la educación como política sectorial, a la educación como política transectorial. 
3. Del predominio de los criterios económicos, a una visión integral de la cuestión educativa. 
4. De la ayuda internacional, a una auténtica cooperación internacional. 
5. De la escuela, a la educación. 
6. Del derecho a la educación, al derecho a una buena educación. 
7. Del derecho al acceso, al derecho al aprendizaje. 
8. Del derecho al aprendizaje, al derecho al aprendizaje a lo largo de toda la vida. 
9. De la escuela, a la comunidad de aprendizaje. 
10. De la capacitación docente, a la cuestión docente. 
11. De la educación básica como educación escolar, a la educación básica como educación ciudadana. 
12. De adecuarse al cambio, a incidir sobre el cambio.

Imagen del estudio

1 de diciembre de 2010

Preguntas para Internet de 2025

“Cuando teníamos todas las respuestas nos cambiaron las preguntas” reza una sentencia popular, recogida por Galeano, que me sirve para presentar la idea de fondo de un estudio sobre el futuro de Internet al 2025. Interesante es un adjetivo con el que se puede calificar al estudio, pero es más propio hablar de prospectivo y, como tal, valioso para estimar la complejidad de la dinámica de la Sociedad Red. No se trata de un ejercicio especulativo o una práctica quiromántica, propia de quien busca adivinar qué pasara con Internet, y luego ver si las predicciones coinciden, ni mucho menos.  Se trata más bien de ser conscientes de las respuestas actuales y cambiar las preguntas.

Este estudio, preparado por Cisco y GBN, ha sido dirigido por Enrique Rueda Sabater y traducido al español gracias al auspicio de la Fundación Telefónica. Como todo estudio prospectivo serio, su metología no se lanza a la futurología, sino más bien decidir los supuestos en que se apoya la visión a futuro: cinco premisas, tres ejes y cuatro escenarios donde marcar la tendencias.

En el estudio se platean cinco premisas para el 2025:

La mayor parte del crecimiento en el mercado de Internet habrá tenido lugar al margen de los países que hoy tienen economías “avanzadas”.
La gobernanza global del Internet permanecerá prácticamente inalterada.
La manera en que los “nativos digitales” se relacionarán con Internet será considerablemente diferente a la de generaciones anteriores.
El teclado actual no será la principal interfaz de Internet.
Las formas en que los consumidores pagarán por conectarse a Internet variarán mucho.

Tres ejes de incertidumbre:

¿Qué aspecto tendrá la red mundial de banda ancha —tanto su extensión como su capacidad— en el año 2025?
¿La tecnología avanzará con logros espectaculares o tendrá un progreso más modesto y gradual?
¿Cómo se relacionarán con el Internet las empresas e individuos y cómo evolucionarán sus preferencias?

Cuatro escenarios de uso al 2025

01. 'Palpitante': La tecnología vino a salvar el mundo (optimismo tecnológico)
02. ‘Inseguro': Internet es un sitio lleno de peligros (sociedad más segmentada)
03. 'Decepcionante': La crisis continúa 15 años después (víctima del marasmo económico)
04. 'Desbordado': La red muere, víctima de su propio éxito (víctima de la saturación y del propio éxito).

En general,  tanto las diversas dimensiones de la sociedad, como la educación, tendrán que prestar mayor atención a un par de ideas producto de esta investigación prospectiva:
  • Internet en el futuro será más extenso de lo que es actualmente y tendrá aún mayor impacto en la sociedad, a medida que va haciéndose realmente global y pasa de ser un fenómeno de países ricos y de grandes ciudades a ser parte de la vida cotidiana hasta en pueblos y en las zonas rurales de todo tipo de países… y a medida que la “generación de la red” llega a puestos influyentes.
  • No sabemos cuál será el desenlace, pero podemos contar con que Internet evolucionará hacia formas que nos sorprenderán. Usando la imaginación y el método de los escenarios para explorar el futuro y ensayar nuestras reacciones frente a distintos desenlaces, no sólo estaremos más preparados para cualquier mundo futuro, sino que también podremos influir en su trayectoria.
El libro se puede descargar aquí y también se puede ver la presentación del libro en diferido en la Mediatéca de la Fundación Telefónica.

Fuente imágenes: estudio