22 de marzo de 2012

De la escuela-lugar a la escuela-nodo



Comunicación y Poder de Manuel Castells es un gran libro. Del mismo se pueden obtener muchas lecturas sustanciales sobre nuestra sociedad, su dinámica y sus tensiones, así como extrapolar algunas reflexiones sobre lo educativo y las instituciones educativas que, aunque no se aborden directamente, se pueden leer entrelineas.

Entre todas las potenciales lecturas que se pueden realizar formulo una: lo que añade Internet a la educación no son sólo aplicaciones web, sino una noción de entorno como espacio de flujos en red que reconfigura la posición de la escuela como nodo, más que como centro de aprendizaje. Por ello, más que integrar la tecnología en la escuela, es decir incorporarla al núcleo –centro- de aprendizaje, con Internet abríamos otro entorno sociocultural donde la propia escuela se prefigura como parte –nodo- de una red de implicaciones de alcance global.

Pero desde hace tiempo, y sin Internet, las instituciones educativas han dejado de ser el centro neurálgico del aprendizaje. ¿Dónde está el cambio? La particularidad que abre Internet como parte del desarrollo sociocultural de la humanidad consiste en abrir simultáneamente un entorno en red y el ejercicio de una comunicación en red. Castells (2009, 63) lo explica así:
Como las prácticas están conectadas en red, el espacio también lo está. Puesto que las prácticas en red se basan en flujos de información procesados por tecnologías de la comunicación entre diferentes lugares, el espacio de la sociedad red está constituido por la articulación de tres elementos: los lugares en que se localizan las actividades (y las personas que las ejecutan), las redes de comunicación material que vinculan estas actividades, y el contenido y la geometría de los flujos de información que desarrollan las actividades en términos de función y significado. Éste es el espacio de flujos.
Al igual que otros entornos socioeducativos –la familia, la comunidad o el club- internet tiene su particularidad sociocultural, claro está. Por ejemplo, en Internet se pueden reconocer nuevos agentes educativos que fluyen a través de rutinas y jerarquías diversas, herramientas y protocolos comunicativos amplios o sistemas de producción de contenidos horizontales, además de los verticales. Por ello, “añadir” Internet a la escuela implica abrir la escuela a un universo simbólico distinto para el que la cultura escolar no siempre está preparada. Parte de ese reconocimiento consiste en ver que la “inclusión” de internet reconfigura la posición de la escuela-centro a la escuela-nodo.

Esto es, los flujos en la escuela-nodo también ofrecen respuestas a las preguntas sobre para qué, qué, dónde, cómo, con quién y con qué aprender. Entre los flujos de comunicación que más alientan la idea de entender el aprendizaje en red está lo que Castells llama autocomunicación de masas.

Con la comunicación de masas, la televisión por ejemplo, los flujos comunicativos son especializados, verticales y unidireccionales, van de muy pocos a muchos con un mínimo de retorno. En un proceso de autocomunicación de masas, en un entorno en red, los flujos de comunicación también pueden ser amateurs, horizontales y bidireccionales, van de uno a muchos, de muchos a muchos o, técnicamente, de todos a todos. Las personas en red no se deben a un centro para comunicar… es por ello que los gobiernos odian tanto internet.

En general, aprender en Internet es actuar con una estructura de acción en red donde es posible ser parte de la comunicación y de la autocomunicación de masas. La noción de PLE (Personal Learning Environment), de redes sociales (Social Network), de MOOC (Massive Open Online Course) o de m-learning son ejemplos de nuevas rutinas de aprendizaje descentrados de la escuela.

Por ello la escuela-lugar, como centro educativo, deja de tener su jerarquía bajo una estructura en red. En una educación en red, la capacidad de comunicación es la que se instala en el centro: “El poder de la comunicación está en el centro de la estructura y la dinámica de la sociedad (Castells, 2009, 23).

12 comentarios:

Javier dijo...

Me ha resultado muy interesante esta entrada, pero si algo destacaría, es es idea de que Internet introduce un nueve universo simbólica para el que la cultura escolar no está preparada. En eso hay un tema muy candente, y parte de la diferencia entre introducir tecnología en el aula o educarse con la tecnología.
Repito muy interesante. Gracias.

Prof. Antonio Delgado dijo...

Saludos Cristobal:

Concurro con tus puntos establecidos. Lo que expones lo vivimos a diario muchos educadores dispersos entre la dimensión física y la digital. Los centros educativos no deberían seguir siendo 'lugares' de acceso al conocimiento. En cambio, deberían convertirse en 'nodos' donde se realizan eventos físico-virtuales en los que se comparte conocimientos, información, herramientas y recursos de aprendizaje. Centros donde se rebazan los límites de la comunicación análoga, por comunicación multidireccional, multisensorial, multiplataforma y multicontextual.

Estas restricciones lo que hacen es anclar a nuestros estudiantes a una era que ya no existe. La tecnología adquirirá una actitud por la manera en que los usuarios las utilizan y se apropian de ella. La escuela y universidad deberían fomentar más el 'pensamiento computacional' como una habilidad/destreza/capacidad imprescindible para formar parte de la sociedad-red.

Por eso, creo firmemente que la escuela-universidad debe ser un 'nodo' y no un lugar o centro...

¡Excelente artículo!

Edumorfosis

Vladimir Carrión Ramos dijo...

El problema también radica en el rol del maestro , todavía no problematiza el uso de la Red dentro de su labor educativa, por el contrario le tiene un temor y crea un rechazo hacia este, son pocos los docentes que usan la Red pero en muchos casos lo hacen mal, todo radica en aprovechar la cooperación y la colaboración que brinda la Red. Un abrazo amigo y maestro Cristóbal

Roger Vilalta dijo...

La irrupción de las nuevas tecnologías de la información está poniendo sin duda en jaque a todos los agentes socializadores tradicionales. De hecho, una crisis que, como bien señalas, se caracteriza por un cambio radical en la noción espacial del flujo de la información está alcanzando a todos aquellos agentes cuya función esencial es la de mediar (en una relación vertical y unidireccional) entre el "saber", la "norma" o la "actualidad" y quienes debemos ser educados, socializados e informados.

Como periodista de profesión me dedico a analizar em mi blog de qué manera los tradicionales mediadores de la comunicación masiva van tejiendo todavía una estrategia destinada precisamente a mantener esa estructura socializadora (de arriba a abajo y de poder a súbdito) aun cuando, efectivamente, las TIC están resquebrajando los pilares que sustentan ese modelo. Eso explica el actual proceso de reconversión en el mundo de la comunicación que no sólo está causando graves problemas laborales sino sobre todo un profundo desconcierto en cuanto a su futuro como línea de negocio.

Y en ese punto me permito discrepar -o matizar, quizás- una de las afirmaciones de Manuel Castells, la del odio de los gobiernos a internet debido a la pérdida del control de la información. Sin duda, los poderes (básicamente, los políticos) han sufrido una notable pérdida del tradicional dominio sobre lo que el ciudadano debe conocer y lo que no y sobre de qué manera debe conocer lo que debe conocer. El movimiento de los indignados en general, pero muy especialmente el intento de desalojo de la plaça Catalunya de Barcelona el pasado 27 de mayo, fueron una perfecta demostración de la superación del tradicional modelo de la comunicación masiva. Al fin y al cabo, ¿cómo se puede seguir sustando ese modelo clásico cuando las agencias de noticias oficiales difunden sus teletipos con notable retraso respecto a las redes sociales?

Es decir, sí, sin duda, pérdida del control gubernamental de la información. Y paralelo a ese menor control del poder, proliferación de nuevos y diversos centros de información, miles, millones de ellos, con nuevos y diversos “saberes”, “normas” y “actualidades” al alcance de todos (excepto, claro, a quienes la brecha digital está dejando de lado). Es decir, más y más variada información que nunca, ciertamente menos controlable (a pesar de la progresiva introducción de elementos censores en la red). Pero, a la vez, unas audiencias más disgregadas, menos uniformes que nunca, y más individualistas (nunca antes ha sido tan sencilla para cualquier ser la difusión pública de su afición u opinión particular); por lo tanto –y ahí está mi matiz– mucha más diversificación de los sentimientos opositores a los poderes tradicionales, en resumen, un "enemigo" menos compacto.

Excelente artículo.
Saludos.

Roger Vilalta

Cristóbal Suárez Guerrero dijo...

Hola Javier, Antonio; Vladimir y Roger
La verdad es que los leía y no sabía por donde empezar, tantas dimensiones y enfoques a tratar. No obstante de todo, gracias por comentar y los comentarios.
Retomo el tema de cambio cultural que impone usar una herramienta, la que sea, que siempre lleva un residuo simbólico. El tema es que la integración curricular no atiende esto y las TIC -a veces- son sólo para "la foto". Abrirmo el aula con internet, es decir, abrimos otra territorialidad ¿cómo actuar ahi? ahi está del detalle.
Un saludo
Cristóbal

Gorka Palazio dijo...

Un abrazo, Cristóbal. Me han gustado las reflexiones, para una época en la que nuestros teléfonos nos dan acceso a todo un mar de conocimiento estático. Los procesos de aprendizaje ahora se basan en el saber "by doing" o haciendo. Y, ahora una cuestión vital es cómo utilizamos esos nodos en la Era que da grandes opciones para el aprendizaje UBICUO.

Cristóbal Suárez Guerrero dijo...

Hola Gorka
Muchas gracias...Parace que en la era de la conexión total cada vez será más dicifil encontrar eso que todos llamamos aprendizaje :-)
Un saludo,
Cristóbal

Gabriel Ruvalcaba dijo...

Hola Maestro, parece que la resistencia al cambio tiene que ver con la falta de humildad para regresar dejar de ser el centro y pasara a ser nodo, la perdida de poder, de control, felicidades desde México.

Clariska Regina Moncada Andino dijo...

Excelente!!!... los contextos que el momento histórico tecnológico nos presenta a través del tiempo, es uno de los retos que permite innovar y ser creativos en el campo educativo, tanto para la actualización docente como en el ejercicio de la docencia, al contar que escenarios dinámicos en donde movilizar el conocimiento para la enseñanza y el aprendizaje, del mismo docente, de los estudiantes, de una comunidad, etc. Saludos :)

#escenariostec

ITBJS dijo...

Es interesante! lo que nos compartes, el dejar de ser centro,y pasar a ser nodo, es claro que nuestro escenario debe cambiar y sobre todo buscar siempre la innovacion de la practica docente.

Saludos
#escenariostec

Andrea Rey dijo...

Me llamó mucho la atención, la idea de concebir a la escuela como un nodo más de la red y no como un centro de aprendizaje.

En mi país, Argentina, algunas escuelas han cambiado su rol, pasando a ser contenedoras sociales y dejando de lado su función primitiva que es la de impartir conocimiento.

En lo personal, creo que los establecimientos educativos en la actualidad debieran ser facilitadores de herramientas para tener un buen acceso a la información y para poder seleccionarla. El conocimiento está al alcance de todos, entonces los docentes debiéramos formar a nuestros alumnos para que sean capaces de manipularlo de acuerdo a sus necesidades profesionales.

ave fenix proyecto unrn-ehgyt dijo...

Muy interesante en análisis propuesto.
Me pareció muy válido el concepto de nodo.
Cambia el enfoque del entorno tradicional de aprendizaje y el sentido de flujo.
En un paradigma tradicional con el concepto de "magister dixit" este era similar a los de la comunicación en masa: unidireccionales, verticales.
en un formato tipo nodo, se puede pensar en un multipledireccionalidad.
Es evidente como el uso de tecnología permite cambios de flujos direccionados a facilitar el feed-back.