1 de abril de 2015

Call for papers sobre pedagogía en red RUSC



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CONVOCATORIA DE ARTÍCULOS PARA LA PÓXIMA SECCIÓN ESPECIAL SOBE


El periodo previsto para recibir artículos finaliza el 30 de noviembre 2015
Los artículos se publicarán en el número de julio de 2016

Internet goza hoy de nuestra atención porque nos resulta eficaz para muchas cosas. Esta eficacia se pone a prueba constantemente en muchos aspectos de la vida, por ejemplo, en la política, la administración, la salud, el consumo, el negocio, el trabajo, la música, el juego o en la construcción del lenguaje. Como en estos ámbitos sociales, hablar hoy en día de la educación sin mencionar internet es complicado, es más, internet es mucho más visible cuando no está presente. Sin embargo, internet no es solo un conjunto de herramientas eficaces. Internet implica modos propios de pensar, hacer y sentir con los que discurrimos y representamos los procesos de siempre pero de forma mediada, global y en red. Internet no inventa la educación, y posiblemente no sea más eficaz para el aprendizaje, pero nos ayuda a pensar lo educativo de manera diferente.

Aunque la pedagogía no es nueva para la educación, existe una larga, diversa y rica tradición pedagógica; respecto a internet, esta disciplina está en plena construcción. En este proceso, sin embargo, la tarea pedagógica no se puede reducir solo a detectar la herramienta o aplicación web adecuada en internet, ya que esto reduciría la reflexión pedagógica a la búsqueda de respuestas sobre: “¿con qué aprender”. Internet es un entorno educativo, no solo un material didáctico, y suscita más preguntas. El sentido de la reflexión pedagógica respecto a internet va detrás de qué función educativa se puede añadir al sistema tecnológico creado por internet, no solo al revés.

Por tanto, mientras que internet ofrece miles de aplicaciones para aprender algo, la pedagogía busca algo más constante en este desarrollo tecnológico: entender y construir una serie de principios y modelos con los que aprovechar las condiciones sociales y culturales que implica aprender y enseñar en internet. Debatir sobre lo pedagógico en internet no consiste solo en saber qué herramienta de internet vamos a usar, sino por qué y cómo cambia, junto a otras variables, nuestra forma de entender el espacio educativo, la secuenciación, los agentes educativos, la relación con el currículo, la metodología, la producción de conocimiento, entre otros aspectos. Por todo esto, la exigencia final del conocimiento pedagógico no es imponer una herramienta tecnológica en la educación, sino más bien ofrecer un marco de representación educativa en internet. Lo educativo con internet implica un reto pedagógico.

Por ello, junto a un amplio y sofisticado grupo de soluciones tecnológicas en internet, se van detectando esfuerzos pedagógicos por sistematizar visiones y validar experiencias que están renovando la manera de concebir lo educativo en los entornos de aprendizaje en red. No se trata únicamente de una preocupación didáctica, formas de enseñar en red, sino de una visión integral, cosmovisión, sobre cómo se está cambiando nuestra forma de entender la educación como una extensión de la dinámica social y cultural en internet. En otras palabras, la tarea de la pedagogía es aportar sentido educativo a internet.
La pedagogía y el pensamiento pedagógico, con el inestimable apoyo de las distintas disciplinas que hoy se ocupan de internet, está en la capacidad de articular y ofrecer nuevas formas de representación educativa. Además de lo interdisciplinar, esta construcción no es un camino mecánico que consiste en trasladar la vieja pedagogía a internet, ni se construyen a una velocidad similar a la construcción de la tecnología. La tarea pedagógica es identificar una serie de problemas educativos que puedan abrir el debate, esclarecer los problemas y afinar las metodologías didácticas desde la investigación educativa. Este es el gran interés de esta convocatoria.

¿Por qué hablar solo de internet en la educación cuando se puede hablar de una pedagogía red?

Áreas temáticas

De todas las disciplinas que se ocupan de lo educativo y de todas las partes del mundo buscamos contribuciones que permitan reflexionar y aportar resultados de investigación sobre el tema monográfico.
En concreto, las áreas temáticas del monográfico son las siguientes:
Ensayos o estados de la cuestión en temas como:
  • Sociedad, pedagogía y aprendizaje en red.
  • Los retos de la pedagogía como disciplina educativa en tiempos de internet.
  • Problemas epistemológicos en torno al conocimiento y el aprendizaje en red.
Trabajos de investigación:
  • Evaluación de modelos pedagógicos emergentes en internet.
  • Análisis de los discursos pedagógicos sobre internet.
  • Impacto de las nuevas disciplinas de internet en las propuestas didácticas.
  • Revisión de la literatura científica sobre pedagogía e internet.
  • Necesidades educativas especiales y modelos en red.
  • Oferta tecnológica y necesidad educativas.
  • Cultura y pedagogía red en aula.
  • Los retos pedagógicos de la evaluación en red.
  • Identidad y aprendizaje en red.

Editores invitados

Begoña Gros es doctora en Pedagogía por la Universidad de Barcelona y profesora de la Universidad de Barcelona. Ha sido vicerrectora de Innovación e Investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) (2007-2011). Actualmente es investigadora principal del grupo “Entornos y materiales para el aprendizaje”. Su especialización se orienta al estudio de las tecnologías digitales y el aprendizaje especialmente en temas relacionados con innovación, diseño de entornos de aprendizaje, e-learning. Ha participado y coordinado investigaciones a nivel nacional e internacional. Participa en varios comités científicos de revistas de ámbito nacional e internacional (Internacional Journal of Web based Communities, Educational Research and Development, Comunicación y Educación, RUSC, etc.).
Terry Anderson es doctor en Psicología de la Educación en la especialidad de Aplicaciones informáticas educativas por la University of Calgary y es profesor en Athabasca University – Canada’s Open University. Es editor emérito de la revista The International Review of Research in Open and Distributed Learning (IRRODL) y director del Canadian Initiative for Distance Education (CIDER). Su área de investigación se centra el uso de de tecnología social en el aprendizaje en la educación a distancia. Ha dado distintas conferencias en distintas partes del mundo en torno al impacto educativo de internet, dirige y participa en distintos proyectos de investigación científica y forma parte de distintos comités de revistas científicas de impacto.
Cristóbal Suárez es doctor en Educación en Procesos de Formación Virtual por la Universidad de Salamanca y profesor del Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Valencia. Ha sido coordinador del Observatorio de Formación Virtual SCOPEO, de la Universidad de Salamanca, y coordinador de gestión pedagógica virtual en distintas universidades. Actualmente participa en proyectos de investigación sobre educación, internet y aprendizaje a nivel nacional e internacional, es editor asociado de la Revista Iberoamericana de Educación a Distancia (RIED) y publica en revistas de investigación en torno al desarrollo educativo e internet, especialmente en innovación pedagógica, aprendizaje cooperativo en red, cultura educativa digital y diseños e-learning.


Se recomienda consultar la guía para autores de la revista  para ceñirse al proceso de entrega de artículos establecido. Los artículos que no cumplan los requisitos de la guía para autores de la revista no serán aceptados para iniciar el proceso de revisión por pares. 

Deberá especificarse que los envíos son para la SECCIÓN ESPECIAL PEDAGOGÍA.

Call for papers on Online Pedagogy

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18 de enero de 2015

Reseña de: Aprender en red. De la interacción a la colaboración (UOC, 2013)

Quiero agradecer a la profesora de la UNED, Dra. María García Pérez-Calabuig por el tiempo y la dedicación al escribir una reseña sobre el libro que Begoña Gros y yo escribimos en el 2013.

La reseña está publicada en el último número de la prestigiosa revista Comunicar 44, XXII, 2015, p. 220, sección Reseñas.


Aquí reproduzco el texto:


María García Pérez-Calabuig

Aprender en red: de la interacción a la colaboración; Cristobal Suárez y Begoña Gros; Barcelona, Universidad Oberta de Cataluña (UOC), 2013; 78 págs.


La obra que se presenta a continuación está escrita por dos autores relevantes dentro de los campos de la pedagogía y el uso de las tecnologías aplicadas a la educación, como son Cristóbal Suárez Guerrero y Begoña Gros Salvat. Ambos autores poseen una dilatada trayectoria científica y profesional dentro de esta área. Así pues contamos con un libro teórico y reflexivo, pero basado en la experiencia, que resulta de especial relevancia para la comunidad educativa implicada en la educación a distancia y en la educación apoyada en internet. En este documento se destaca la importancia de entender internet, más allá de su visión de recurso educativo, como un auténtico entorno de acción educativa que define formas de comunicación en red distintas a la comunicación en el aula. Esta singularidad comunicativa abre serias oportunidades de repensar la interacción en Internet como una condición social de aprendizaje a tener en cuenta en, como se enfatiza en la obra, la reformulación del aprendizaje colaborativo. La oportunidad del aprendizaje colaborativo en condiciones tecnológicas en red es, por tanto, el tema central que compone esta obra.

No obstante, no se trata únicamente de ampliar en la red el aprendizaje colaborativo, sino también de analizar el cambio sustancial que se produce en los roles docente y discente en un entorno marcado por una comunicación en red. El libro se compone de dos partes bien diferenciadas.


En la primera, se evalúan y exponen –utilizando el concepto de e-learning como paraguas conceptual– los cambios generados sobre el concepto de entorno educativo y entorno en red. Así, se destaca cómo la noción de aula de aprendizaje cambia cuando el proceso se sostiene en un entorno de interacción global y social donde es posible consolidar el aprendizaje dentro de las acciones formativas basadas en la comunicación en red. De esta forma se destaca que los participantes se convierten en miembros de una comunidad con unas intervenciones activas, ya sea como autores, cocreadores y coconstructores del propio conocimiento. Así los autores señalan que «la red no es solo un material didáctico, sino un entorno de comunicación que mediatiza la relación educativa de una forma particular y donde caben proyecciones de acción y representación conjunta de aprendizaje». 


En la segunda parte del libro, se analizan las buenas experiencias de aprendizaje en línea desde la óptica de la colaboración en red, y para ello se centran en el cambio de rol que debe experimentar el docente para el buen funcionamiento de las comunidades de práctica. Según los autores se deben tener en cuenta cinco criterios específicos en los contextos educativos en línea que garantizan el éxito y calidad del proceso de aprendizaje colaborativo y que son: 1) Creación de comunidades de aprendizaje que promuevan la interacción, el intercambio de conocimiento y el trabajo en grupo; 2) Mejora del diseño y organización de las actividades y estrategia de comunicación; 3) Establecimiento de una coherencia entre objetivos de aprendizaje, contenidos, tareas y la acción colaborativa que se lleva a la práctica donde las tecnologías actúan como apoyo; 4) Interacción del papel facilitador de las tecnologías durante la aplicación de las actividades didácticas colaborativas; 5) Búsqueda y aplicación de herramientas de evaluación de carácter grupal, de autoevaluación y de coevaluación.


En conclusión se puede afirmar que es un libro muy original, con enfoques inéditos, rigurosos y completos, cuya lectura obliga a repensar de forma precisa la colaboración práctica en los entornos virtuales de aprendizaje y su aportación a las comunidades de práctica, por medio del análisis de los elementos estructurales facilitadores de los procesos de producción e intercambio de conocimiento y comunicación.

6 de enero de 2015

¿TIC por Tec? La Catedral que no vemos

Fuente

No se trata del último post del año 2014, ni del primero de 2015, sino más bien una reflexión pendiente. Para empezar, sugiero leer la siguiente historia:

Un transeúnte se detuvo un día ante una cantera en la que trabajaban tres compañeros. Preguntó al primero:

- "¿Qué haces, amigo?"

Y éste respondió sin alzar la cabeza:

- "Me gano el pan".

Preguntó al segundo:

- "¿Qué haces, amigo?"

Y el obrero, acariciando el objeto de su tarea, explicó:

- "Ya lo ves, estoy tallando una hermosa piedra".

Preguntó al tercero:

- "¿Qué haces, amigo?"

Y el hombre, alzando hacia él unos ojos llenos de alegría, exclamó:

- "Estamos edificando una catedral".

Y el caso es que los tres estaban realizando el mismo trabajo.

En todo el tiempo que vengo trabajando e investigando sobre la relación educación e internet, tengo la impresión que –sobrecogidos por el relumbrón que despierta las herramientas de internet, por la reduccionista ecuación innovación educativa= tecnología o por las ganas de buscar eficacia en el aprendizaje-, nos hemos centrado con demasiado beneplácito en las acciones tecnológicas concretas y hemos perdido de vista la educación, la Catedral que estamos construyendo.

Seguro que todas las tendencias tecnológicas que se anuncian para el este 2015 así como los listados de herramientas de aprendizaje puedan inspirar acciones interesantes de cara al aprendizaje, pero por más potentes que sean siguen siendo una variable, de las muchas, que necesitamos ver en la educación. Entre esas variables, la finalidad educativa es una de las que nos permite ver la Catedral que estamos construyendo.

Si la educación dependiese únicamente de un puñado de buenas tecnologías, si esto fuese tan mecánico y monocausal, hace tiempo que no habría problemas educativos en el mundo. No obstante, parece que nos centramos en las pequeñas pero sofisticadas acciones con tecnología y perdemos de vista la visión global de la acción, lo educativo, el ¿para qué? de la acción.

¿TIC por Tec? Al centrarnos en la TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) podríamos estar viendo, para bien o mal, solo una pequeña parte del hecho educativo. Ya sea por el solucionismo tecnológico o por una obsesión por la eficacia, de las que habla Morozov, creo que hemos ido desplazando en educación el encuadre educativo sobre lo tecnológico, la Tecnología Educativa (Tec), y la ha reemplazado por las TIC. Por céntranos en la TIC lo hemos dejado todo, parecía decir –y con mucha razón- Paco Martínez en la clausura del último Edutec en Córdoba.

La tecnología educativa, como señala García-Valcárcel (2003, 161), “…se ocupa no sólo de aspectos aplicados (diseño de medios y materiales, diseño curricular, propuestas que permitan resolver los problemas a los que se enfrentan los docentes,...), sino también de reflexionar teorizar sobre lo que representan para la enseñanza los medios desde un punto de vista didáctico, comunicativo y social”. Esto es, la Tecnología Educativa es un encuadre pedagógico que busca dar significado a la acción tecnológica, por ello es necesario recuperarla para ir más allá del resplandor de la tecnología en educación.

Para esto es importante recuperar –como destaca Veletsianos- la historia de la tecnología educativa, sus dilemas y sus enfoques para ser conscientes de lo educativo con tecnología. Veletsianos usa estupendamente la metáfora de ayudas memoria del film Memento para hacernos recordar que existen hechos que contextualizan la acción tecnológica, esto es, que le dan sentido.

Por ejemplo, viendo el mapa conceptual aquí de debajo, se puede distinguir las múltiples implicaciones y condicionantes conceptuales y prácticos que tiene el hecho tecnológico para la Tecnología Educativa. A este mapa hay que sumar nuevas líneas de trabajo, como por ejemplo la cultura digital o las Humanidades Digitales, esto son olvidarnos que las respuestas tecnológicas en educación requieren buenas preguntas pedagógicas.



Ya que cada actividad, como señala Vigostky, depende del material con que se opera, actuar en internet supone actuar y pensar con una forma de acción social y cultural que es la acción en red. Esto es, no existe neutralidad. Por ello la necesidad de ver la acción tecnológica desde una mirada más amplia que pueda ofrecer una perspectiva global de lo que estamos haciendo con la tecnología, esta noción es la acción educativa. La Tecnología Educativa y la Pedagogía pueden ayudarnos a recuperar esta noción.

En fin, alentar el uso de la tecnología sin conocer la noción global de la acción educativa puede generar dilemas inexistentes y una confusión sobre lo prioritario.

4 de noviembre de 2014

Dar sentido educativo a internet


En la relación educación e internet no basta -ni es posible- responder solo a la pregunta ¿cómo aprender en red? Aunque buena parte de la preocupación docente respecto a Internet sea encontrar “cómo hacer x con y” es decir, encontrar el uso didáctico de la tecnología, existen una serie de preguntas pedagógicas que permiten caracterizar mejor la visión educativa sobre internet. Con esta idea es que escribí un artículo “pedagogía red” publicado en Cuadernos dePedagogía, Nº 449, Octubre 2014 (Acceder aquí).

Aunque sobre la relación pedagogía e internet ya había elaborado algún boceto y, cómo no, existen mucho ángulos por desarrollar al respecto, la convicción que motivó el trabajo ha sido destacar que la preocupación educativa sobre internet no sólo debe generarse en torno a las respuestas que nos puedan dar las tecnologías, sino que es preciso hacernos preguntas. Estas preguntas, gracias a Silvina Carraud que las ha editado como Infografía, son las siguientes. 


Con esas preguntas podríamos empezar a pensar que internet es parte de una noción más amplia y, como gráfica El Roto en su viñeta del 28 septiembre de 2014, para avanzar no basta tener una buena herramienta, es preciso haber formulado preguntas para poder encontrar su sentido de uso.