5 de diciembre de 2016

Internet y la pedagogía red




Hace algunas semanas se publicó el monográfico “The Internet and Online Pedagogy” de la International Journal of Educational Technology in Higher Education (ETHE). Begoña Gros, Terry Anderson y yo preparamos un editorial publicado en inglés y aquí, en este post, compartimos la versión castellana así como el contenido del monográfico. 

Internet y la pedagogía red (English version)


Caracterizar los retos que tiene la pedagogía en internet es una tarea muy compleja. Un acercamiento interdisciplinar al hecho educativo es útil cuando permite presentar y representar las diversas dimensiones que sustentan el cambio educativo. En una época marcada por una actividad –e hiperactividad en red- necesitamos modelos de representación pedagógica que incorporen diversos valores educativos e incluyan patrones de acción que llamen la atención sobre los dilemas educativos que encierran la innovación. El uso pleno del potencial de internet requiere diseños y exige evidencias, pero también contempla nuevas demandas de formación junto al análisis de las diversas tendencias tecnológicas con potencial de impacto educativo a mediano y largo plazo. En fin, sea como fuere, la pedagogía debe echar mano de la reflexión y la investigación para seguir reconstruyendo la pedagogía.

La pedagogía de internet no es, estricto sensu, una nueva forma de pedagogía. La novedad actual es que la pedagogía tiene el desafío de entender y abordar eficazmente los retos y oportunidades educativas releyendo la tradición en nuevos entornos de formación y en base a las evidencias que ofrece la investigación educativa actual. La pedagogía de hoy, por tanto, tiene que articular y ofrecer una lectura sobre estas nuevas formas de representación educativa. No se trata de una respuesta mecánica ni veloz basada únicamente en las funcionales tecnológicas. 

“¿Por qué hablar solo de internet en la educación cuando se puede hablar de una pedagogía?” Esta fue la pregunta inicial que inspiro a los editores de este número especial. Una forma de encarar esta tarea fue seleccionar trabajos que buscaban una reflexión pedagógica sobre los problemas y las oportunidades educativas que inspira internet así como enriquecer esta reflexión desde la evidencia empírica interdisciplinar.

Es por ello que en los trabajos que conforman este monográfico se encontrarán tanto preguntas como respuestas, aunque presentamos cada uno de los trabajos en forma de problema, es decir, en forma de pregunta. El objetivo de esta forma de presentar, además que pedagógica, es ofrecer interrogantes que abran el debate educativo.

En “Dilemas pedagógicos ante los flujos del conocimiento en la era de la tecnología digital”, Ángel San Martin y Ángel García del Dujo, empiezan su esfuerzo analítico planteando ¿si existe espacio para la pedagogía en un terreno donde la tecnología ya forma parte implícita en el diseño y desarrollo de la enseñanza? Es decir, el proceso de apropiación educativa de la funcionalidad tecnológica exige un discurso heurístico para entender mejor los dilemas pedagógicos del uso educativo de la tecnología.

Dado el interés y el uso de las tecnologías educativas y el consiguiente interés para los investigadores, a menudo es difícil identificar los principales problemas que surgen o que pueden ser abordados por la investigación académica. Las técnicas de metanálisis son una buena herramienta para construir un mapa conciso en este campo de investigación. En “Metaanálisis de investigaciones sobre e-learning publicadas en revistas españolas”, Julio Cabero-Almenara, Verónica Marín Díaz y Begoña Sampedro-Requena, se plantean ¿Cuáles son los principales temas que encara la investigación educativa centrada en estudiar las distintas variables del e-learning en la producción científica española en los últimos cinco años? Es decir, cuáles son los temas predilectos para los investigadores educativos en el e-learning y cuáles los que quedan por desarrollar.

En “Pedagogías para una sociedad de conocimiento abierto”, Paola Ricaurte encara el reto de responder a la pregunta ¿la estructura y organización de los programas educativos en internet están marcadas por una condición técnica particular? Es decir, aprender en una plataforma implica algo más que aprender bajo un sistema tecnológico neutral ya que implica modelos de representación del conocimiento, valores y acción específicos que deben ser visibles en modelos pedagógicos.

En “Del acceso masivo a la cooperación: Lecciones aprendidas y resultados contrastados de un enfoque pedagógico mixto para MOOC”, Ángel Fidalgo Blanco, María Luisa Sein-Echaluce, Francisco J García-Peñalvo, se centran en dar respuesta a la pregunta ¿Puede la cooperación entre participantes ser el valor pedagógico que permita remontar la deserción en los MOOC? En otras palabras, más allá del tipo de plataforma, la calidad del aprendizaje implica otros retos más allá de la buena docencia y la eficaz distribución de contenidos en los MOOC.

En “Empatía virtual como competencia digital en la educación 3.0”, Rafael García-Pérez, Juan-Manuel Santos-Delgado y Olga Buzón-García, se plantean la pregunta sobre la “cara oculta de la Luna” en la formación virtual: ¿es la empatía virtual una competencia clave a tener en cuenta en los procesos de aprendizaje virtual? Esto es, cómo son y qué papel juegan las habilidades emocionales en una interacción educativa marcada por una relación persona-maquina-persona.

En “La influencia de Internet en la innovación pedagógica: uso de Twitter para promover el aprendizaje colaborativo online”, Maite Fernández-Ferrer y Elena Cano se preguntan sobre ¿Cómo se puede usar la evaluación formativa para mejorar la educación? Los resultados de esta investigación revelan efectos positivos en la participación, motivación y la percepción del aprendizaje, pero no en la mejora del rendimiento. También sugieren que futuros trabajos sobre este tema deben tratar de estudiar los efectos de la retroalimentación autorregulada.

En general, este número especial nos ayuda a entender el proceso de enseñanza y aprendizaje en internet e, igualmente importante, nos permite aprender a elaborar parámetros educativos más eficaces para entender y atender las oportunidades educativas sin precedentes abiertas por estas tecnologías emergentes.



Begoña Gros, Cristóbal Suárez-Guerrero and Terry Anderson


Paola Ricaurte


Julio Cabero-Almenara, Verónica Marín-Díaz and Begoña E. Sampedro-Requena


Rafael García-Pérez, Juan-Manuel Santos-Delgado and Olga Buzón-García


Ángel San Martín Alonso and Ángel García del Dujo


Ángel Fidalgo-Blanco, María Luisa Sein-Echaluce and Francisco José García-Peñalvo


Maite Fernández-Ferrer and Elena Cano

24 de noviembre de 2016

Universidad y red, el flujo desde Iberoamérica



http://www.uco.es/ucopress/ojs/index.php/edmetic/issue/view/543
La mayor innovación que la universidad pueda esperar del mundo digital dependerá de una buena y ambiciosa idea educativa. Esta puede ser la idea más general que se puede obtener de los cinco trabajos que constituyen este monográfico dedicado a la “Universidad red desde Iberoamérica”, volumen 5, número 2, 2016 de la Revista EDMETIC que tengo el placer de presentar.

El debate educativo, tenso a veces, entre la tecnofobia y la tecnofilia se viene abriendo paso a posturas más críticas que, en vez de posicionarse entre el bien y el mal, apuestan por evaluar el impacto educativo de lo digital desde distintas disciplinas, desde múltiples contextos y desde diversas necesidades educativas. Todo invita a pensar que si bien es cierto se puede hablar de una emergente cultura del aprendizaje global, aupadas por infraestructuras como Internet, las visiones educativas sobre la docencia, la investigación y la proyección social de la universidad con tecnología son formas propias de entender el carácter global de una forma de la interacción social donde se aloja una parte de nuestro quehacer en la actualidad, la red.

La identificación de tecnologías (por ejemplo, la impresión 3D o Internet de las cosas) y la regeneración de conceptos y procesos en la universidad en virtud de lo digital (por ejemplo, los MOOC o la ciencia 2.0), aunque importantes, son en realidad la punta del iceberg de una serie de cambios culturales de mayor calado que implican la sintonía de muchas variables. Estos cinco trabajos examinan algunas de estas variables.

Cada propuesta aquí implica una respuesta educativa enriquecida en Internet. No obstante, ya que el ámbito de Iberoamérica supone reconocer un escenario social dotado de diversidad, complejidad y creatividad particulares, todos los trabajos buscan atender la pregunta que motivó este monográfico: ¿cómo las universidades iberoamericanas vienen empleando Internet con la finalidad de atender sus necesidades educativas concretas? La diferencia no está en la noción de la red, sino en las necesidades y nociones educativas de las que dependen los proyectos en este monográfico.

Temáticamente, en este monográfico se cubren tópicos como: gestión digital, escenarios educativos, educomunicación, creencias docentes y estrategias docentes. Como es natural, presentaré cada trabajo, pero también y en vez de abultar en la descripción del mismo –disponible en el propio trabajo- opto por sugerir una interrogante derivada de su lectura. Esto último con la finalidad de aportar algo más en la perspectiva del trabajo en vez de reproducir sus partes.

Teresa Guzmán Flores y Alexandro Escudero Nahón encaran a través de “Implementación del Sistema Multimodal de Educación de la Universidad Autónoma de Querétaro, México”, el reto organizacional de pensar la universidad en ambientes tecnológicamente enriquecidos. Concretamente se ocupan de evaluar el contraste entre el diseño y la aplicación de los sistemas multimodales en la universidad. Sus resultados apuntan a no descuidar dos desafíos evidentes en la praxis: un cierto estrés procedimental en la adopción de materiales digitales y la necesidad de atender variables discretas en el proceso de transversalización horizontal del modelo. Con todo, ¿está la universidad Iberoamericana preparada para un cambio cultural o solo adapta tecnología?

Por su parte, Concepción de María Mendieta Baltodano en su trabajo “Integración en el contexto de la educación superior pública de Nicaragua: El nuevo modelo educativo de la UNAN-Managua” busca poner de manifiesto la importancia de la formación en competencias para el ámbito tecnológico que  promueva  un  cambio  didáctico.  Al  evaluar  el  papel  de  los  nuevos entornos de aprendizaje en red dentro del nuevo modelo educativo universitario,  detecta  tres  líneas  de  acción  necesarias  para  consolidar  el cambio educativo con tecnología: la formación docente continua, la gestión universitaria y la promoción docente del uso de tecnología en el aula. Frente a ello, se puede pensar en definir ¿qué perfil y dimensiones de la Competencia Digital Docente tiene –y debe tener- el profesor universitario en Iberoamérica? 

João Canavilhas, Adoración Merino-Arribas y Maicon Elias Kroth en “Impacto socioeducativo  del  periódico  escolar:  metaanálisis  de  tres  proyectos  de educomunicación en Brasil, España y Portugal” hacen de la educomunicación su objeto de estudio. Toman en cuenta tres proyectos de educación para los medios en escuelas tuteladas por universidades de Brasil, Portugal y España para identificar cómo educación para los medios de comunicación permiten formar ciudadanos más críticos. Basándose en el metaanálisis identifican que la participación social en red es una constante en proyectos que buscan sensibilizar a los jóvenes a ser más activos en su comunidad. En este caso, ¿cómo extrapolar o reutilizar criterios y dinámicas de trabajo de movimientos sociales en red para usarlos en el aula?

Blanca Isela Robles Haros, María Teresa Fernández Nistal y Javier José Vales García en “Creencias de profesores universitarios sobre la enseñanza- aprendizaje  de  cursos B-Learning.  Revisión  bibliográfica  encaran el poco frecuente mundo de las actitudes docentes frente a la tecnología en la investigación educativa. Para ello realizan una revisión bibliográfica sobre los estudios de las creencias de los profesores sobre cómo enseñar y cómo aprender   en   la   modalidad   Blended   Learning   (B-learning).   Además   de constatar que existe una notoria escasez de trabajos sobre el tema, las actitudes docentes detectadas se ubicarían en una etapa de transición entre las posturas tradicionales y las derivadas de una visión constructivista. ¿Ha superado Latinoamérica su visón de “buena educación” centrada en la presencialidad?

Y, finalmente, Óscar Julián Montoya Álvarez, Marcela Georgina Gómez Zermeño y Nancy Janett García Vázquez en “Estrategias para mejorar la comprensión lectora a través de las TIC” se esmeran en explorar los niveles de eficacia de la modalidad B-learning sobre el  mejoramiento de los niveles de compresión lectora en una institución colombiana. Para ello compararon resultados de pre-lectura, lectura y post-lectura y los resultados mostraron el impacto  positivo  en  el  grupo  experimental  quienes  utilizaron  el  recurso pedagógico digital. No obstante, ¿cabe repensar los parámetros de comprensión lectura para explicar los procesos de lectura digital?

Animo a los lectores de este monográfico a formular otras preguntas y, con ello, arribar a nuevas formas de comprensión e investigación.

Dr. Cristóbal Suárez Guerrero
Universidad de Valencia
cristobal.suarez@uv.es

9 de julio de 2016

23 pequeñas cosas para trasformar el aula con tecnología


En el marco del proyecto Samsung Smart School (curso 2014-2015) planteamos generar, desde la evidencia que puede dar la investigación educativa, una serie de recomendaciones para mejorar el proceso educativo con tabletas. La fase empírica no buscó demostrar si se aprende mejor con una app o con una tableta, sino más bien detectar la forma en que los docentes representaban el cambio pedagógico en el aula con tecnología.

Producto de este análisis, que se puede ver de forma integral en el libro “Guía Prácticade la Educación Digital (2015)”, se derivan una serie de recomendaciones prácticas que los docentes pueden tener en cuenta para encarar las dificultades (en torno al alumno, al docente y al entorno educativo) detectadas en el proceso de investigación. 

Estas recomendaciones se pueden concretar en la siguiente infografía que recoge los puntos presentados en el capítulo 5 de la Guía y que ha sido elaborado por la diseñadora Ana Patricia Roncal, a quien damos las gracias.

https://drive.google.com/open?id=0B8Ifbap0mN6jb2oxWkN4NlkxX3c
 

1 de marzo de 2016

¿Qué hacer con una tableta en el aula?


http://www.samsung.com/es/educaciondigital/LIBRO_SAMSUNG.PDF Buena parte de las certezas que tenemos hoy en la sociedad red consiste en pensar que podemos innovar en educación usando tecnología. Sin duda, la tecnología nos ofrece una serie de respuestas, soluciones tecnológicas muy sofisticas y variadas, pero hacen falta interrogantes para dinamizarlas. Buena parte de estos interrogantes son pedagógicas.

Uno de los aportes que pueda añadir la pedagogía (red, digital u online) al maremágnum de tecnologías que hoy tenemos dentro y fuera del aula –más fuera del aula, a veces- es, quizás, el hacernos preguntas valiosas para dar sentido a la tecnología. La construcción de esta mirada pedagógica está en pleno desarrollo y hace falta investigación.

Sobre la necesidad de mirar pedagógicamente la tecnología se asienta la Guía Práctica de la Educación Digital. Lo singular de esta guía es que recurre a la investigación de la práctica educativa para, primero, entender qué cambios se producen en la dinámica escolar cuando profesores y alumnos disponen de tabletas y, desde ahí, proponer una serie de recomendaciones que puedan mejorar la experiencia.

La investigación se  enmarca en el proyecto “Samsung Smart School” que durante el curso 2014-2015 ha impulsado el uso de las tabletas en 15 centros de Educación Primaria en igual número de comunidades autónomas de España (Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla la Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, La Rioja, Madrid, Murcia y Navarra), incluido Ceuta y Melilla.

El propósito de este proyecto, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España y las comunidades autónomas, fue impulsar el aprendizaje de los alumnos de 5º y 6º de primaria a través de dispositivos móviles en centros de zonas desfavorecidas por su ubicación geográfica, donde la ratio de abandono escolar o de desempleo era abrumador, así como dotar a los docentes de formación para apoyar el proceso de aprendizaje con las tabletas.

Producto de la investigación (que integró una encuesta a los docentes del proyecto, la observación de la práctica educativa en el aula, sesiones de focus group con los docentes, entrevistas virtuales a los profesores y embajadores del proyecto y el análisis de 80 unidades didácticas generadas), se analizó la percepción docente del uso de las tabletas al pensar la finalidad educativa, diseñar el enfoque didáctico, plantear la organización de contenidos y actividades, seleccionar los recursos didácticos, concebir el espacio y tiempo y proponer el enfoque de evaluación del aprendizaje con las tabletas.

La primera evidencia del estudio –que forma parte de la guía- es que las tabletas introducen cambios en la dinámica del aula. No obstante, los propios docentes reconocen que el reto educativo en este proceso de cambio no es la tecnología, sino el desarrollo de un modelo pedagógico que rompa con el modelo tradicional de enseñanza y aprendizaje. Sin duda, el proyecto para los docentes fue una gran oportunidad para pensar en qué cambios educativos se pueden ensayar. De esta reflexión docente es que surgen algunas recomendaciones para atender la pregunta que da título a esta post: ¿Qué hacer con una tableta en el aula?

Estas recomendaciones son las respuestas a los desafíos señalados por los docentes del proyecto “Samsung Smart School” que pueden ser tomados en cuenta por otros docentes:

  • Es imprescindible adoptar un modelo pedagógico adecuado para dar sentido y potenciar el efecto de las tabletas en el aprendizaje de los alumnos.
  • Es necesario planificar la forma en la que los alumnos desarrollen la competencia digital que les permita usar la tableta para aprender, ya que no es suficiente con ser un nativo digital.
  • Antes de responder a la pregunta “¿con qué app pueden aprender?”, es necesario que el docente se pregunte “¿a dónde quiero llegar?” y “¿cómo puede ayudarme la tecnología?”
  • La integración de la tecnología en el aula no debe ser la decisión de un docente en solitario, sino una decisión del claustro.
  • El uso de la tecnología en el aula genera menos incertidumbre si se dispone de un Plan B.
  • La seguridad digital es una tarea pendiente.
  • Cede el protagonismo a los alumnos y déjate sorprender por ellos.
  • Utiliza un enfoque pedagógico basado en la colaboración a la hora de diseñar proyectos para realizar en el aula con los alumnos.
  • Evita que los alumnos estén estáticos cuando uses en el aula las tecnologías móviles.
  • Para un buen uso educativo de las tabletas es necesario ir más allá de la enseñanza.
  • Hay que diseñar las actividades de aprendizaje, asumiendo que tanto alumnos como docentes forman parte de un escenario abierto y global.
  • La tableta es la puerta abierta hacía el enfoque Flipped Classroom.
  • Ponte como reto dar el salto cualitativo del juego a la gamificación.
  • No desarrolles tu competencia digital docente en solitario. Cuenta con otros compañeros, dentro y fuera de tu centro.
  • El enfoque 1:1 (un alumno una tableta) no significa que se personalice automáticamente el aprendizaje, pero es un primer paso.
  • Reflexiona sobre las actividades y tareas que se pueden hacer con la tableta.
  • Estableced vuestros propios medios y canales para informar y formar a las familias en este cambio que supone la introducción de las tabletas en el aula.
  • Evita limitar el uso de las tabletas a una simple recompensa por escuchar la clase o estar en silencio.
  • Para aprender, atrévete a cometer errores.
  • No olvides que, más allá de proporcionar acceso a la tecnología, es imprescindible centrar nuestra atención y esfuerzo a la aplicación educativa de la misma.
  • No basta con tener una tableta, hay que aprender a pensar educativamente con ella.
  • Tanto docentes como directivos tienen que ser conscientes de la necesidad de establecer y desarrollar una cultura digital en su centro educativo.

No obstante, la principal recomendación que dan los docentes del proyecto a todos aquellos profesores que quieran integrar la tecnología en clase es atreverse, dejarse sorprender por los niños e ilusionarse con el cambio.

Más información:

Suárez-Guerrero, C., Lloret-Catalá, C. y Mengual-Andrés, S. (2015). Guía Práctica de la Educación Digital. España: Samsung España. 
Recuperado de http://www.samsung.com/es/educaciondigital/LIBRO_SAMSUNG.PDF