26 de abril de 2010

Cómo evitar la muerte por Power Point

Hace tiempo, en una jornada del CITA, una conversación con Jordi Adell reavivó mi interés por el aprendizaje por recepción y por la calidad de las ayudas visuales, específicamente por las presentaciones. Para variar, Jordi ya se había metido en el tema hace cientos de slides y me contagió de su preocupación sobre cómo hacer más efectiva las presentaciones, cosa que saltaba a la vista en las suyas.

En la conversación coincidimos en algunos puntos:

La necesidad de proceder con sentido minimalista al construir presentaciones. Esto para no sobrecargar las presentaciones con imágenes y textos poco productivos al momento de comunicar el sentido de una idea. Vimos que la facilidad para cortar y pegar había dado origen a un nuevo barroquismo “ilustrado” y muchas presentaciones lejos de ayudar con sus recargadas formas, distraían a las personas del fondo que querían comunicar.

La necesidad de entender que las presentaciones son una ayuda para aprender, no el libreto del expositor. Esto era lo más preocupante ya que coincidimos en reconocer profesores “teleprompter” que, pensando más en lo que van a decir, preparan sus presentaciones con un claro objetivo: permitir leerlas. Así, una sesión de aprendizaje se volvía una perorata para el oyente –muerte por Power Point, le dicen-, y una desgracia para los docentes que, por algún motivo, perdían o no podían abrir su presentaciones… Yo fui testigo de la parálisis de un profesor que se quedó sin palabra al no poder abrir sus Power Point.

La necesidad de saber seleccionar o diseñar las ayudas visuales. Esto es, existe un problema diferente cuando en las presentaciones el texto y la imagen van juntas. No se trata de adornar el texto o describir con texto la imagen, se trata de que ambas cumplan una única y distinta función; es preciso verlas juntas, como unidad. Ocurre que el texto puede decir algo y la imagen que la acompaña decir otra cosa en una presentación, si es así, entonces ambas no dicen nada… media información no es información.

No hay que olvidar que nuestras presentaciones son, en realidad, herramientas de mediación… “el vínculo intermedio” entre la representación interna y la externa. En la elaboración de las presentaciones está en juego no sólo el “arte” de saber presentarlas (ver el documento de Alberto de Vega), conocer qué zonas prioriza la vista de una imagen para saber dónde ubicarlas, aprovechar los avances de la fotografía, sino también cómo organizar la información para que sea esquemáticamente potente, además de agradable.

Esto último es difícil, porque preparar un esquema visual, una estructura, implica comprender los entresijos de una idea para representarla. Por ello, para que una presentación pueda cumplir mejor su papel, además de imágenes y textos, sería conveniente usar estructuras, representaciones o gráficos y, como tal, apelar a ciertas formas de visualización de la información (Tabla periódica de métodos de visualización). Esta tabla puede darnos ideas sobre cómo organizar la información.

El tema no acaba aquí, si buscan en el blog de Jordi la etiqueta “presentaciones” verán que existe mucho camino recorrido.

Bueno, acabo de encontrar esta entrada del Blog Salmón con los siguientes consejos para hacer las presentaciones algo “digeribles” (negritas son del original).
  • Entender el significado de la presentación y por qué importa al que la realiza
  • Aportar pasión a la presentación
  • Utilizar estructuras simples: tres o cuatro razones para apoyar el punto de vista expuesto
  • Mantenerlo todo lo más simple posible
  • Utilizar más diapositivas, no más texto
  • Utilizar fotos, no cliparts
  • Emplear pocos colores, pocas fuentes
  • Una de mis favoritas: si necesitas imprimir o explicar por escrito, no hagas una presentación: escribe un documento
  • Entrena, practica y compruébalo todo
Y para los que se están picando con el tema, no dejen de ver la presentación “Death by PowerPoint” (kapterev).

20 de abril de 2010

Para caminar es necesario dar el primer paso: Horizon Iberoamérica

Llegado de la reunión del Consejo Asesor del Informe Horizon Iberoamérica 2010, organizado por el New Media Consortium (NMC) y eLearn Center (eLC) de la Universitat Oberta de Catalunya en Puebla (México), mis sensaciones sobre la formación virtual son muchas. Primero, la satisfacción de saber que el tema tecnológico –por lo menos en el nivel superior- no se ha abandonado de su dimensión educativa. Segundo, saber que este tema se encuentra en manos de gente valiosa, que ensayan miradas interdisciplinarias convergentes y desde enfoques educativos sustanciales que añaden riqueza al análisis. Tercero, que el tema por su complejidad, lejos de agotarse, apenas empieza a rodar en la frondosa realidad iberoamericana.

Si bien es cierto que desde el 2004 el New Media Consortium viene trabajando estos informes a nivel mundial, es la primera vez que se elabora para Iberoamérica gracias a la colaboración del eLearn Center. Ambas organizaciones se han marcado como objetivo de este proyecto la elaboración de un informe que identifique, en horizontes temporales de entre 1 y 5 años, aquellas tecnologías y sus usos asociados con mayor potencial de impacto en el ámbito de la educación superior en Iberoamérica.

Para su desarrollo se viene empleando una metodología que, en este caso, cuenta con la participación de más de cuarenta investigadores y especialistas de la Región. Todos, desde sus respectivas disciplinas y realidades, han trabajado colaborativamente a través de un wiki sobre el objetivo de estudio y debatido en la reunión presencial en Puebla. El Informe –que no ha concluido aún y que se presentará en junio próximo- recogerá las conclusiones del trabajo. La tarea no es sencilla, ni en fondo y ni en forma.

Para conocer más sobre este proceso se puede echar mano de los comentarios que otros asistentes han realizado, como por ejemplo Ismael Peña-López, Diego Leal, Cristóbal Cobo o Eva Durall. Sin embargo me gustaría aportar mi valoración sobre el este estudio:
  • No es posible analizar la viabilidad de una tecnología en la educación de manera abstracta, es decir, sin considerarla en su dimensión social, cultural y económica. La elección de la tecnología por la tecnología en educación es sencillamente imposible, elegir una –o desechar otra- no implica únicamente el reconocimiento de su función técnica, sino más bien de su función educativa. Como tal, el informe no busca ver qué tecnología es mejor que otra, sino ver qué tecnologías se perfilan como pertinentes –léase significativas- para la educación superior en Iberoamérica.
  • No basta la interdisciplinariedad para entender la diversidad de regiones como Iberoamérica, hace falta también sentido utópico. Quizá este sea el aspecto más problemático de la realidad –y consecuentemente del estudio- que se caracteriza por ser un objeto de estudio por lo demás complejo: diversa culturalmente, divergente socioeconómicamente y discontinua históricamente. Si bien es cierto que la interdisciplinariedad aporta mucho para conocer mejor esta complejidad, el sentido teleológico que presupone la educación juega un rol angular al momento de declarar algo sobre la misma. Por eso no me parece raro que haya surgido debate en este encuentro, es más, el silencio me hubiese puesto a dudar de qué realidad hablábamos.
  • Los resultados del informe son la extensión del enfoque y del proceso de investigación asumida. Dada la metodología de trabajo del Consejo Asesor, sustentada el método Delphi, el informe recogerá tanto las insuficiencias como virtudes del paradigma cualitativo de investigación. No se puede pedir peras al olmo. Lejos de buscar verdades inconmovibles o cifrar la realidad en proposiciones de carácter universal, el informe busca hacer visible lo que para este grupo de investigadores son las tendencias a atender a corto y mediano plazo.
  • El informe no agota los supuestos sobre la realidad, más bien abre nuevos problemas de investigación. El informe es un punto de partida de singular relevancia porque llena un vacío sobre el tópico de investigación. Se trata de un buen principio no el fin del camino. Además del valor de las respuestas que se pueden dar a conocer con este informe, confío en que surgirán muchas más preguntas que abran nuevos núcleos de percepción y opinión.
En fin, como decía Borges, lo más interesante de la realidad son las hipótesis… y este informe es una buena hipótesis de trabajo. Pues bien, aquí están las seis tecnologias seleaccionadas para la Educación Superior en Iberoamárica.

Horizonte de implantación: un año o menos
      Entornos colaborativos
      Medios sociales
Horizonte de implantación: de dos a tres años
     Contenido abierto  
     Móviles
Horizonte de implantación: de cuatro a cinco años
    Realidad aumentada  
    Web semántica

Imagen: Joel Tjintjelaar

7 de abril de 2010

¿Qué es realidad aumentada y cómo se aplica en la educación?

He encontrado unos videos sobre realidad aumentada. Uno de un sitio genial que invito a explorar más, commoncraft donde se expone de forma ilustrativa la noción de realidad aumentada, el otro es más "real" y pueden ver los dispositivos y aplicación.

Los otros dos videos son ya aplicaciones educativas elaboradas por dos empresas. Es muy interesante y útil. Creo que con esta aplicación se puede hacer muchas cosas atractivas y significativas en el aula presencial y en formación virtual pues aumentan la sensación de inmersión virtual. Es una tecnologia a la que se le puede sacar mucho provecho... crea un entorno educativo más. Vean, vean.

Pero si quieren experimentar la realidad aumentada pueden ir a la siguiente web de Turismo Valencia, es impresionante.






Ya que me he puesto con el tema de los videos, acabo de ver este experimento que no es realidad aumentada, sino más bien control de operaciones en internet con el pensamiento.

Navegando por Internet con el pensamiento - Muy interesante
Una interfaz cerebro-computador desarrollada por científicos españoles de la Universidad Miguel Hernández permite a un usuario navegar por Internet y manejar aplicaciones  informáticas utilizando sólo el pensamiento. vídeo Vídeo de videosmuy.

5 de abril de 2010

ABCDario digital

Eduard Punset, ese señor que sabe mucho y que también comparte lo que sabe, ha escrito una nota titulada “Cuatro deberes para sobrevivir”. El título parece Zen, pero se trata más bien de reflexiones de carácter educativo, propiamente de finalidades educativas.

Además de recomendarles su lectura, porque sirve a nivel personal, familiar y colectivo, con este artículo he podido repensar en las competencias digitales. Producto de este ejercicio me atrevo a pasar en “blanco y negro” estas cuatro ideas que pueden alimentar la reflexión sobre aquello que ya se aprende con las TIC, pero que aun no está “aceptado” como aprendizaje deseable.

Por ejemplo:

A. Si vivimos entre pantallas, será necesario aprender a enfocar distintas tareas a la vez. Pero también será necesario no perder la capacidad de focalizar la atención en un tema cuando sea necesario.

B. Si se aprende con Internet, será necesario reconocer que esta herramienta añade algo a la cognición. No hay perder de vista que de la misma forma en que se aprende con Internet, se aprende DE ella.

C. Si hacemos cosas en y a través de Internet, será necesario no perder de vista que se trata de una red de personas. Por eso no hay que descuidar que Internet, como red social, es un espacio emocional.

D. Si la creación colectiva se expande en Internet, será necesario insistir que todo lo que se hace es condición social de aprendizaje. Esto es, no aprendemos solos.