5 de octubre de 2015

Guía Práctica de la Educación Digital


¿Cómo enriquecer el proceso de aprendizaje en el aula con el potencial de la tecnología? Es la pregunta general que ha impulsado la elaboración de la Guía Práctica de la Educación Digital que se presentó hoy miércoles, 7 de octubre de 2015, en la Biblioteca Nacional de España (ver invitación). Lo singular de esta guía es que recurre a la investigación de la práctica educativa para dar respuesta a la pregunta anterior.

Este proceso de investigación, donde se asientan buena parte de las recomendaciones de la guía, se enmarca en el proyecto “Samsung Smart School” que, a lo largo de todo el curso 2014-2015, ha impulsado el uso de las tabletas en 15 centros de Educación Primaria de 13 comunidades autónomas de España (Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla la Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, La Rioja, Madrid, Murcia y Navarra), más Ceuta y Melilla. El propósito del proyecto “Samsung Smart School”, desarrollado en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España y las comunidades autónomas participantes, no ha sido únicamente el de dotar de tabletas a cada uno de los alumnos y docentes, sino que ha ido más allá. “Samsung Smart School”, en España, ha impulsado el aprendizaje de los alumnos a través de dispositivos móviles, proporcionándoles acceso a tecnología de última generación, reduciendo la brecha digital en colegios desfavorecidos por estar ubicados en zonas rurales alejadas, o bien porque existe un alto índice de desempleo o de abandono escolar, así como dotando a los docentes de las herramientas pedagógicas para apoyar el proceso de aprendizaje con las tabletas.

Gracias a un equipo de investigadores de la Universidad de Valencia, formado por los profesores Cristóbal Suárez, Carmen Lloret-Catalá y Santiago Mengual, que ha contado con la colaboración de David Álvarez y el prólogo de Francecs Pedró, se ha diseñado una estrategia de trabajo que ha tenido como objetivo explorar y conocer la dinámica, los retos y las tendencias educativas que se derivan de la aplicación del proyecto “Samsung Smart School” en los distintos centros donde se han desarrollado en el curso 2014-2015. Desde esta evidencia, se han identificado las principales dificultades y se han planteado recomendaciones, con el objetivo de ayudar a los docentes a pensar educativamente con la tecnología y favorecer el proceso de aprendizaje en el aula.

La estrategia de investigación para la elaboración de esta guía se apoyó en tres componentes: el estudio de la opinión de los docentes que han participado en el proyecto, la exploración de su práctica educativa en el aula y el análisis de los documentos curriculares (unidades didácticas) generados en el marco del proyecto “Samsung Smart School” por los equipos docentes de los centros participantes.

En primer término, se aplicó –entre febrero y marzo de 2015– una encuesta online a los docentes del proyecto con el objetivo de recoger su opinión sobre los principales aspectos de la implementación del proyecto “Samsung Smart School” de cara a su mejora. La segunda fuente de investigación, la más compleja y en la que se apoya buena parte de las recomendaciones de la guía, ha incluido la observación de la práctica educativa en el aula, el trabajo en sesiones de focus group con los docentes y entrevistas virtuales a los profesores y embajadores del proyecto. En la tercera fase se analizaron las 80 unidades didácticas generadas y aplicadas en el proyecto “Samsung Smart School”. En todo este proceso de trabajo, se tuvieron en cuenta las principales dimensiones de la variable objeto de estudio “Uso didáctico de tabletas en aula primaria” (Gráfico 1).


Entre los resultados de esta investigación, se puede destacar que: 

  • Existe una tendencia clara a desarrollar actividades de aprendizaje con tabletas que integran las competencias clave en las distintas áreas curriculares. Además, se percibe un énfasis marcado por desarrollar preferentemente la competencia en comunicación lingüística y la competencia digital. Las que menos se trabajan son la competencia matemática y las competencias básicas en ciencia y tecnología. 
  • Los docentes del proyecto destacan que el uso eficaz de la tableta en el aula no es posible sin un cambio en la metodología docente. También señalan que esa metodología tiene que diferir de los métodos tradicionales y ser, fundamentalmente, metodologías activas como el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y el aprendizaje colaborativo. Otro aspecto singular que los docentes señalan es que, cuando no existe una pedagogía que explota las oportunidades educativas de la tableta, ésta puede quedarse en un sencillo, aunque sofisticado, reproductor de tareas monótonas o en un simple soporte para libros en formato pdf.
  • Respecto a las actividades, destacar que los docentes tienen la impresión de que la tableta se ha convertido en el cuaderno del alumno, que le permite gestionar digitalmente su aprendizaje. Sin embargo, este “nuevo cuaderno” permite el desarrollo de actividades novedosas, distintas a leer o escribir, y de otras tareas nuevas, principalmente de investigación y multimedia. Es por ello que, para muchos de los docentes participantes en el proyecto, la principal función de la tableta en el aula no es proporcionar contenidos, como es el caso del libro, sino más bien permitir abordar nuevas tareas y actividades.
  • Se ha detectado una tendencia al uso docente de apps no ligadas a un contenido específico, sino al uso de apps genéricas que permiten desarrollar distintos tipos de actividades de aprendizaje en cualquier área. Entre las 10 aplicaciones/recursos más usados con la tableta en el proyecto “Samsung Smart School” se encuentran S-Note, Kahhot, YouTube, Google Drive, Polaris Office, Cámara (fotos y video), QR Droid, Aurasma, Correo electrónico y Tellagami. 
  • Los docentes del proyecto “Samsung Smart School” detectan que los alumnos son conscientes del cambio en el aula. Algunos de estos cambios, junto al rol docente y al rol del alumno, consisten en asumir que las aulas han pasado de ser entornos rígidos con alumnos sentados en filas escuchando al docente a, gracias a la movilidad que brindan las tabletas, espacios abiertos y flexibles que permiten otras dinámicas en el que todos pueden conectar, compartir y colaborar. 
  • Aunque exista un grupo de docentes que señalan la evaluación como “nuestra pequeña gran asignatura pendiente”, la mayoría de ellos han detectado por lo menos cuatro novedades en su forma de evaluar: la evaluación como juego, la introducción de rúbricas, la inmediatez del feedback y el uso de la evaluación tipo test en red. En todas estas opciones, las herramientas como Socrative, Kahhot, Rubistar o formularios de Google son las más destacadas por los docentes que han participado en el programa Samsung Smart School.
De forma general, las tabletas han introducido cambios importantes en la dinámica del aula. Pero, además, los propios docentes también reconocen que el reto educativo no es la tecnología, sino el desarrollo de un modelo pedagógico que rompa con el modelo tradicional de enseñanza-aprendizaje. El proyecto para los docentes ha sido una oportunidad para romper el encorsetamiento del dictado.

Las recomendaciones de la guía, que parten de estos y otros resultados, producto de la investigación que se podrá consultar en septiembre, giran en torno a tres núcleos: los alumnos, los docentes y el contexto educativo. En cada uno de estos tres núcleos se han detectado situaciones y dificultades a tener en cuenta al integrar la tecnología en el aula, se brindan recomendaciones sobre cómo enfocar el problema y se sugieren recursos para ello. Además, en la guía se han seleccionado una serie de buenas prácticas, en forma de proyecto y unidades didácticas, que pueden ser tomadas como referencia y ejemplos de programación curricular.

Si hay algún consejo clave que los docentes del proyecto Samsung Smart School quieren trasmitir a todos aquellos profesores que desean integrar la tecnología en clase es atreverse, dejarse sorprender por los alumnos e ilusionarse con el cambio.