29 de abril de 2009

"Metodologías" Copy & Paste

¿Qué profesor no ha sospechado –y comprobado- alguna vez que los trabajos de sus estudiantes se habían realizado con ayuda del “profesor Google” usando como método el Copy & Paste? La situación preocupa, como lo revela el reporte de El País “Google, ¿me haces los deberes?”, tanto al sistema educativo, a los padres de familia y a muchos profesores que, superando el realismo mágico, llegan incluso a solicitar a sus estudiantes los trabajos a mano para estar seguros así de su “autoría” o, por lo menos, que se habían “esforzado” en copiarlo bien a mano. Bueno, no se trata de llegar a este tipo de soluciones poco provechosas que, visto lo visto, se olvidan que la cultura está distribuida y que nadie produce algo significativo si no es recuperando la información que existe –no existe otra forma según la teoría sociocultural y el enfoque del aprendizaje distribuido- y se olvidan también de usar fórmulas más felices para aprovechar otro recurso de la cultura, como es Internet, para trabajar en el aula.

Como otros recursos, de hecho, hay que usar Internet para desarrollar los trabajos o deberes, esto no implica problemas técnicos con Internet, más bien lo facilita, el asunto está en los problemas de orden pedagógico y ético. La copia no es un tema exclusivo de Internet o Google, sin embargo copiar y pegar como fórmula para explorar y convertir la información en conocimiento no es la fórmula más provechosa. Entonces, ¿cómo superar esta forma de aprender copiado y pegando mecánicamente de Internet?

Primero, hay que asumir que los trabajos no son metas en sí mismas, son medios para desarrollar alguna habilidad o conocimiento, de esto se olvidan muchos profesores; segundo, se puede añadir a la actual cultura del Copy & Paste la buena costumbre de la honestidad intelectual citando las fuentes, nos olvidamos que para construir algo relevante es común y necesario recurrir a otros; usar alternativas de búsqueda que integren recursos web seleccionados y una ruta de aprendizaje para aprovechar los recursos de Internet, este es el caso de las WebQuest, o mejor, afianzar el tema del uso de la información como parte de la competencia digital en profesores y estudiantes, esto es, asumir que tan igual que es necesario aprender seguridad vial para no ser atropellados o reciclar la basura para contaminar menos el planeta, aprender a “sacarle el jugo” a Internet de forma honesta y eficaz es una aprendizaje deseable, implica aprender a gestionar el conocimiento.
(Imagen: Escher, 1948)

25 de abril de 2009

Contenidos digitales, una visión epistemológica

La formación virtual nos lleva indefectiblemente a atender la digitalización de contenidos. Sobre este proceso existe mucha práctica –por ejemplo la sistematizada en el informe Contenidos para e-Learning-, una gran sensibilización profesional –evidente, por ejemplo, en el Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD08)-, pero también un emergente espacio de reflexión teórico que busca problematizar y entender las consecuencias sociales y culturales de la construcción digital del saber. Entre las diversas disciplinas que se están ocupando de la materia, una de ellas –quizás la que menos se ha afianzado- es la epistemología del conocimiento distribuido en Internet. ¿Qué aporta este discurso a la educación en red?

En alusión a la pregunta, la motivación del último número de la revista ARBOR. Ciencia, Pensamiento y Cultura (Vol. CLXXXV, No 737) del CSIC titulado “Ciencia y Cultura en la Red”, ha sido plantear una serie de retos y problemas en torno a la digitalización de las publicaciones académicas que, entre otros aspectos, implica identificar una serie de cuestiones de orden conceptual como: “la elección de lo que se quiere y/o se debe digitalizar, la calidad de las copias, el establecimiento de estándares, el acceso a los textos, la conexión e interoperabilidad entre los diferentes objetos científicos y culturales digitalizados, el nuevo papel de los bibliotecarios, los nuevos hábitos de los investigadores, el futuro de las revistas académicas y de las editoriales comerciales, la conveniencia de políticas de protección (o de laxitud) en relación al copyright, la irrupción del copyleft y equivalentes, etc.” (501). Todas tienen consecuencias directas e indirectas en la construcción digital de los contenidos con que se desarrolla la formación virtual y, con ello, en la construcción social y personal del conocimiento.

El nuevo número de ARBOR incluye los siguientes trabajos que buscan delinear una visión epistemológica sobre la naturaleza, producción y distribución del contenido en la red:

Panorama de la digitalización de la ciencia y la cultura en la red. Karim Gherab Martín
505-519Resumen PDF

El papel de Internet en las cambiantes ecologías del conocimiento. Bill Cope, Mary Kalantzis
521-530Resumen PDF

Del pergamino al bit. La influencia del soporte en el contenido. Ana Nistal
531-539Resumen PDF

El trabajo intelectual en el entorno digital: nuevas formas de escritura y de erudición. José Luis González Quirós
541-550Resumen PDF

La era de las máquinas lectoras. José Antonio Millán
551-558Resumen PDF

Cultura digital y memoria en red. Javier Echeverría
559-567Resumen PDF

Ciberciudadanía, cultura y bienes públicos. J. Francisco Álvarez
569-579Resumen PDF

Es un repositorio, es un depósito, es un archivo...: Open Access, colecciones digitales y valor. Jean-Claude Guédon
581-595Resumen PDF

Acceso abierto: posibilidades y retos epistemológicos para las publicaciones científicas en la red. Roberto Feltrero
597-609Resumen PDF

Interdisciplinariedad y redes epistemológicas de la ciencia en Internet. Karim Gherab Martín
611-622Resumen PDF

La «cultura convergente» y la filosofía Web 2.0 en la reformulación de la comunicación científica en la era del ciberperiodismo. Carlos Elías
623-634Resumen PDF

Key to Nature: Herramientas digitales para la enseñanza de biodiversidad. Marina Ferrer Canal, Santiago Castroviejo Bolívar
635-637Resumen PDF

Si los procesos de digitalización de contenidos son una constante en todas las experiencias educativas virtuales, no está demás plantearse una serie de preguntas que permitirían ver que la digitalización, además de suponer un proceso técnico, posee consecuencias sociales en la cultura, en la sociedad y en la formación de las personas.

21 de abril de 2009

La demografía de la aldea global

Entre los múltiples tópicos y enfoques que implican los veinte años útiles de la WWW, que no es sólo un asunto tecnológico sino más bien un tema social y cultural, mañana empieza en Madrid “The International World Wide Web 2009” (WWW2009). Esta conferencia reúne a un representativo grupo de investigadores, funcionarios, tecnólogos, políticos, empresarios, entre otros especialistas e interesados en el presente y futuro de la WWW. Sin duda todos –a través de las 105 ponencias, intervenciones y actividades asociadas al evento- buscarán aportar al debate muchos y novedosos temas entre los que será poco probable desatender el estado de la demografía de internet, esto es, del acceso real de las personas a este bien sociocultural que busca conectarlo.

Técnicamente, en esto no existe mucha objeción, Internet permite acceder de forma distribuida a la información y comunicación de forma global, no obstante, socialmente sigue siendo un mundo aparte y poco significativo para muchos sectores de la población, como se puede entrever en un reciente estudio sobre “Brecha Digital y Desarrollo”; este es un tipo de brecha digital. En contraste con esta realidad en el que existen zonas del mundo donde Internet es una quimera y donde incluso sus habitantes no tienen acceso al teléfono o la TV, coexisten en el mundo sorprendentes avances –pero algunas algunas brechas- en la población mundial conectada.

La otra brecha, en el propio mundo conectado, existen también una serie de diferencias. Al respecto, Facebook, que bien podría ser un país demográficamente hablando pues posee (a marzo de 2009) 200 millones de personas y crece a un ritmo de un millón de usuarios por día, tiene su propia realidad. En esta red social, en este país llamado Facebook, se pueden notar una serie de características a ser tomadas en cuenta: el grupo demográfico mayoritario, en EEUU, sigue siendo los jóvenes de 18 a 25 años con el 35%, la banda entre 26-34 años que creció en un 100% representa un 24%, la de 35-44 años que se triplicó representa el 17%, mientras que el segmento de 45-50 años con un 8% rozó el 400% de crecimiento, pero el salto fue dado por los usuarios mayores de 55 años, ahora el 5%, con un incremento en el último semestre que ronda el 450%, pero sigue siendo inferior a sus “nietos” más jóvenes, el grupo de 11 a 17 años con un 11%.

Como se ve, existen diferentes brechas digitales: la global entre países y las brechas abiertas en la propia sociedad conectada. El sistema global de comunicación, la WWW, si tiene límites a nivel social, y aunque es destacable identificar que en ochos años se han acortado las distancias entre infopobres e inforicos (ver imagen debajo) también quedan una serie de tareas pendientes para integrar –la inclusión social efectiva- a diversos colectivos, una tarea que implica –entre muchos aspectos relacionados- el desarrollo de la competencia digital… ojalá una tarea que pueda encararse mejor desde la educación formal.

16 de abril de 2009

Cuando los portales web dan la cara

Las universidades también buscan dar su mejor cara en la web. Bueno, con web o sin web, desde siempre las universidades han buscado reflejar en sus portales su mejor rasgo de identidad, por ejemplo, el caso de la bella y antigua fachada de la Universidad de Salamanca, fechada en torno a 1529-1533 (imagen). Hoy los nuevos portales, las web sites universitarias, también se ven sometidas a evaluación, dada su gran importancia en el trabajo universitario.

Esto es, además de los diversos rankings de universidades, por ejemplo el Academic Ranking World Universities, basada en indicadores como alumnos y personal docente que han obtenido premios Nobel u otros premios en sus respectivos campos, número de investigadores altamente citados y artículos publicados en revistas de impacto, existen otras estimaciones, como el Ranking Web de Universidades del Mundo, que otorgan una posición respecto a la envergadura y funcionalidad de los diversos servicios que ofrecen las universidades a través de sus web sites a la comunidad universitaria.

Este ranking se realizó sobre 16,000 universidades a nivel mundial, y se renueva cada medio año. En los tiempos que corren, aunque este ranking no sea el reflejo real de la actividad, los servicios web que ofrece una institución educativa como la universitaria deben ser tomados en cuenta como un indicador más que puede poner en evidencia el compromiso de la universidad con el acceso al conocimiento en la sociedad. No se trata únicamente de tener una experiencia estética, sino que extender parte de la actividad universitaria a entornos más flexibles y significativos para el desarrollo académico que muchos, incluido yo, vemos casi imposible sin estos entornos virtuales.

La otra noticia es que justo hoy, 16 de marzo de 2009, la Universidad de Salamanca ha estenado su nueva web, comparen sus portales ahora que los separan casi 500 años.

14 de abril de 2009

Web Trend Map 4

Cuando vi la nueva edición del Mapa Web 2009 pensé: ¡tecnópolis! Pues por ahí va este mapa sobre la web que –seguro- con paciencia, los japoneses, lo han vuelto a elaborar.

Usando la metáfora del metro de Tokio para ordenar –justamente para eso sirven las metáforas- las diversas aplicaciones web, la empresa Information Architects Japan ha lanzado la cuarta versión del mapa de tendencias de la web, Web Trend Map 4. Este es un esfuerzo por dar un mejor sentido de orientación sobre la ingente creación colectiva –y laberíntica- de las aplicaciones web. En esta versión se podrán ubicar 333 dominios y 111 personalidades de la red, datos seleccionados a partir de la frecuencia, la antigüedad, los beneficios y el propietario. El mapa se puede visitar y, además, descargar la imagen del mapa en diversos tamaños… a ver si no nos deja el tren.

6 de abril de 2009

Virtualidad real a 5 sentidos

Aunque la virtualidad, stricto sensu, no sea patrimonio de las tecnologías digitales, las formas de simulación que generan no dejan de crear nuevos escenarios cada vez más sofisticados. Esta vez se trata de Cocoon, el nombrecito ya nos dice algo ¿no?, y no es ciencia ficción, o mejor dicho ficción científica para no ser literal con la traducción de science fiction, pero lo es casi casi... es virtual, si, pero como dicen sus creadores se trata de “virtualidad real”.

El proyecto de este nuevo estadio virtual, más sensorial, nace de los científicos de la Universidad de York y de la Univeidad de Warwick, financiados por el EPSRC (Engineering and Physical Research Council). Este grupo ha presentado en el encuentro destinado a conectar el desarrollo científico con la industria y los negocios en el Reino Unido, Piooners 09, el prototipo del primer dispositivo de realidad virtual de la historia que estimularía los cinco sentidos: el casco de realidad virtual Cocoon. Los investigadores, señalan, esperan que este sistema esté perfeccionado en 5 años, y aunque su precio oscile entre UK£ 1500, se afirma que será más barato que un casco de Daft Punk.

Según el reporte en Tendencias 21, el director del proyecto, el profesor David Howard de la Universidad de York, señala que “los proyectos de realidad virtual se han centrado hasta ahora sólo en uno o dos sentidos, normalmente la vista y el oído. No sabemos de otro grupo de investigación en el mundo que esté tratando de hacer algo parecido a lo que planeamos fabricar nosotros”, mientras que Alan Chalmers, del mismo proyecto, afirma que “el olor será generado electrónicamente…”. Pues bien, ¿qué se puede esperar de esto?

Sin duda se trata de un nuevo escenario o entorno virtual donde serán posibles más acciones con un mayor grado de inmersión virtual que, visto el caso –o el casco-, puede usarse para hacer turismo gastronómico, por ejemplo, en diversos lugares pero disfrutando de sabores y olores, ayudar a los médicos a operar a pacientes que estén en otros lugares del mundo con una mayor cota de realismo, mejorar las experiencias de compra por Internet, porque se podrán oler unas aromas o tocar tejidos. Bueno, la “realidad” está abierta y con el tiempo, supongo, ¿podrá probarse aulas y metodologías Cocoon?, digo yo.


3 de abril de 2009

Jornada abierta a la cooperación

La idea suena bien. Se trata de la IX Jornada sobre Aprendizaje Cooperativo (AC) y de la II sobre Innovación Docente organizadas por el Grupo de desarrollo de Competencias en Ingeniería a través del Aprendizaje Cooperativo. El objetivo de estas reuniones es propiciar un foro de debate para que las personas interesadas en la mejora de la docencia a través de la utilización de diferentes técnicas de aprendizaje cooperativo puedan intercambiar sus experiencias, materiales y opiniones.

La Jornada tendrá lugar los días 9 y 10 julio de 2009 en la Universidad de Almería y seguro que dará mucho de sí, ya que se puede aprticipar como asistentes o con una contribución (aquí la forma) en algunas de las 6 áreas temáticas que ofrece, a saber:

1.- Planteo y desarrollo de asignaturas o parte de las mismas utilizando AC
2.- Planteo y desarrollo de asignaturas o parte de las mismas utilizando PBL
3.- Planteo y desarrollo de asignaturas o parte de las mismas utilizando Portafolios
4.- Técnicas de evaluación del aprendizaje
5.- Técnicas de impartición y evaluación de competencias genéricas y específicas
6.- Artículos de opinión sobre innovación en la docencia en general

Además de creer que la cooperación o, específicamente el aprendizaje cooperativo, es una de las formas pedagógicamente pertinentes y tecnológicamente factibles de mejorar las condiciones sociales en el aprendizaje virtual, más con la Web 2.0, la propia experiencia de participar con otros es muy estimulante más, en estos tiempos, si la jornada es gratuita, libre y abierta a quien esté interesado como es esta jornada. Ayyy, ¿por qué la cooperación es tan común en la vida y tan esquiva en la escuela?