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27 de noviembre de 2015

Edición colaborativa en Pedagogía y Humanidades Digitales (PHD)

https://www.zotero.org/groups/pedagoga_y_humanidades_digitales_phd

Desde hace un tiempo llevo experimento una inmersión en el terreno de las Humanidades Digitales gracias a una estancia en el Departamento de Humanidades Digitales del King’S College London, de la mano de Paul Spence. Desde que tomé contacto con Paul quedó claro el tema pedagógico como derrotero en esta estancia y, entre otras cosas, quedó claro también que lo pedagógico no era únicamente didáctica, ni que la pedagogía digital era solo diseño instruccional con herramientas TIC. En concreto, había mucha tela que cortar.

La idea original era conocer cómo la pedagogía y las humanidades, disciplinas que habían sido “tocadas” por la dimensión digital, experimentaban cambios en su quehacer. En este panorama cabe pensar en los cambios que amplifican lo que ya existe y los cambios que renuevan las prácticas, además de toda la escala de grises que hay entre estos dos extremos. A pesar de los matices, en lo que se está de acuerdo es que el cambio es la constante.

Pero el tema digital para la pedagogía y las humanidades es denso, y aunque vaya de “digital” supone para estas dos disciplinas interrogantes de orden epistemológico, antropológico, axiológico, cultural, organizacional, curricular e de impacto social, entre otras.

Pero de forma más concreta, en la relación entre la pedagogía digital y las humanidades digitales se pueden ver, por lo menos, dos orientaciones: el aporte de las humanidades digitales al desarrollo de la pedagogía digital y el desarrollo de una línea de reflexión y práctica pedagógica en las experiencias del aprendizaje de las humanidades con tecnología.

En pocas palabras:
¿Cómo el desarrollo de las humanidades digitales puede contribuir en la comprensión y mejora del aprendizaje digital?, y
¿Cómo los dilemas, enfoques e investigación en el campo de la pedagogía digital pueden aportar al desarrollo de la formación en Humanidades Digitales?
Pues bien, como parte de lo anterior, además de una serie de cosas que a Paul y a mí se nos vienen ocurriendo, este post tiene la finalidad de invitar a todos los interesados a la edición colaborativa de una bibliografía en un grupo público y abierto llamado “Pedagogía y Humanidades Digitales (PHD)” que, esperamos, pueda aportar matices en torno a la relación entre ambas displinas..


Sin tener la intención de llegar a una cifra redonda, como primer aporte, se han añadido 100 referencias a las que esperamos se unan muchas más desde distintos puntos geográficos así como desde muchas disciplinas ya que este trabajo no es patrimonio únicamente de pedagogos y humanistas. En este primer aporte se podrán ver artículos de investigación y de opinión que se ocupan tanto de la pedagogía como de las humanidades en su dimensión digital.


18 de septiembre de 2012

“Con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero” #RACEV

Vamos Juntos (M. Benedetti)

Desde hace unos años tengo el placer de formar parte de la Red temática sobre Aprendizaje Colaborativo en Entornos Virtuales (RACEV) coordinada por Montse Guitert (UOC) en el que participan la Universitat Oberta de Catalunya, Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Universidad de La Laguna (ULL), Universitat de les Illes Balears (UIB), Universidad de Sevilla (US), Universidad de Valladolid (UVA) y Universitat de València (UV). Esta red tiene por objetivo facilitar el aprendizaje colaborativo en línea entre estudiantes a través del análisis de fenómenos de interacción social en Educación Superior y, desde este análisis, proporcionar estrategias pedagógicas a los docentes.
Algunos miembros de RACEV
Esto es, se trata de un grupo que entiende que una de las formas más pertinentes de aprovechar la tecnología en red consiste en estimular la interacción colaborativa/cooperativa entre estudiantes, no sólo como técnica de trabajo –que lo es-, sino entender la cooperación como una representación simbólica de una forma de hacer, pensar y sentir las relaciones educativas en red, es decir, más allá de la relación básica en que se piensa siempre lo educativo, como interacción entre profesores y estudiantes. La colaboración/cooperación son, por tanto, componentes de la cultura pedagógica en red.

Bueno, el tema de las relaciones cooperativas y el aprendizaje en red es un tema amplio y muy rico, no obstante escribo este post para invitar a todos lo que puedan asistir a una actividad de la red RACEV, la Jornada sobre aprendizaje colaborativo en entornos virtuales que se celebrará en Barcelona, los días 26 y 27 de noviembre de 2012. En esta jornada tendremos dos ponencias principales, la de Pierre Dillenbourg y Yannis Dimitriadis, ambos investigadores de amplia trayectoria y prestigio en el tema.

Pero también existe la posibilidad de aportar contribuciones -Call for Papers- en torno a experiencias y reflexiones orientadas a explorar y profundizar sobre el aprendizaje colaborativo en red desde tres ejes temáticos:

Eje temático 1: Experiencias sobre herramientas y plataformas colaborativas:
Herramientas que fomenten el aprendizaje colaborativo entre estudiantes.
Propuestas conceptuales y experiencias prácticas innovadoras en el aprendizaje colaborativo en red.
Redes sociales y comunidades virtuales.

Eje temático 2: Procesos metodológicos en colaboración:
Orientaciones pedagógicas para el aprendizaje colaborativo mediante las TIC.
Orientaciones pedagógicas para apoyar la colaboración e interacción entre estudiantes que aprenden en línea.
e-Learning para una cultura colaborativa.

Eje temático 3: Evaluación de los procesos colaborativos
Fundamentos y consideraciones para la evaluación de procesos colaborativos.
Herramientas e instrumentos para la evaluación del aprendizaje colaborativo en red.


Todos los detalles para el envío de comunicaciones están disponibles en la web de la jornada, hay que tener en cuenta que estará abierto hasta el 30 de septiembre de 2012.

Call for participation: collaborative learning in virtual environments

17 de julio de 2012

Bocetos de pedagogía virtual #epedagogía


Para entender las complejas relaciones, dependencias y tensiones entre la educación, la sociedad, la cultura, y ahora Internet, podemos echar de un saber llamado pedagógico. Ojo, no se trata de la didáctica únicamente, ya que muchas veces pedagogía y didáctica se asumen como idénticas. La pedagogía implica a la didáctica que directamente se ocuparía de atender la necesidad sobre ¿cómo aprender? 

La pedagogía, dotada de una larga tradición, diversas fuentes, distintos objetos de estudio y variados enfoques cada vez más interdisciplinares –por suerte- se encarga de una amplia gama de interrogantes con las que busca plantear y dar sentido a la acción educativa. La pedagogía es un saber más holista. Por ello, las inquietudes pedagógicas son amplias, van desde las preguntas por el sentido de la educación, para qué; el contexto educativo, dónde; los agentes educacionales, con quién; los contenidos educativos, qué; los materiales que los soportan, con qué; las secuencias de aprendizaje, cuándo; las metodología didáctica –ya vista-, cómo y la pregunta sobre la evaluación. 

Pero hoy la pedagogía se encuentra ante la exigencia de analizar, a través de estas interrogantes, los procesos educativos –en más amplio sentido de la palabra- que discurren en los márgenes de virtualidad. No se trata de una moda o un producto del marketing educacional, sino más bien de cubrir una necesidad teórica y práctica de repensar la educación en la “capa virtual” que, con notable rapidez y profundidad, se está hibridando en nuestro desarrollo social y cultural como condición de aprendizaje.

No obstante, esta pedagogía virtual, e-pedagogia o pedagogía del mundo virtual –el término será anecdótico frente al concepto- está en construcción y, literalmente, cada día hay algo nuevo por conocer. Por ello este camino no es llano, ni recto, ni mecánico. La hipótesis de trabajo es que la construcción de este lenguaje pedagógico sobre la educación en los márgenes virtuales no consiste en trasladar o traducir la pedagogía actual y aplicarla al mundo virtual.

¿Por qué no nos serviría toda la pedagogía actual? Porque la potencial pedagogía virtual se construye –la hipótesis de fondo- sobre un modelo de sociedad con utopías sociales diferentes, se sustenta en condiciones tecnológicas con amplio significado en los sistemas de producción y con valor real en las vidas de las personas, con flujos de comunicación y autocomunicación masivos, horizontales y abiertos, con modelos y rutinas culturales disruptivas a los sistemas de interacción y creación, con territorialidades no centrales y fijas, con representaciones híbridas de la realidad… es decir, ¿cómo representar el aprendizaje es estas condiciones? En buena parte de esta respuesta se haya implicada la pedagogía virtual. 

Sensibilizado por la idea anterior, y atendiendo la invitación del Servicio de FormaciónPermanente de la Universitat de València, me animé a repensar y desarrollar –por no decir encarar- el reto del curso “e-pedagogía en la Sociedad Red”. No sé si es el mejor título para un curso, pero en definitiva me ha servido para recuperar, reorganizar y ampliar la información sobre las cosas que vengo desarrollado desde hace tiempo. El producto tangible ha sido este curso, un esbozo de algo donde hay mucho que trabajar.

En este curso, dirigido a profesores de la Universitat de Valéncia, asumí que el reto no era usar una herramienta web concreta para mirar con nuevos ojos las asignaturas que los docentes de distintas disciplinas iban a dar en el curso 2012-2013, sino más bien buscar comprender su sentido sociocultural y, desde ahí, enriquecer la mirada docente con elementos propios de la cultura digital educativa. Por ello me plantee tres objetivos: 

Definir y dar respuesta a las distintas interrogantes que caracterizan el desarrollo pedagógico en la Sociedad Red, la e-pedagogía.

Comprender que la innovación en educación no consiste sólo en la aplicación de herramientas web, sino en la creación de una cultura educativa en red.

Repensar la práctica docente desde la cultura digital educativa buscando enriquecer la programación curricular con enfoques, modelos, actividades y recursos en red.

Lo que aquí presento son bocetos, tal cual, de esta e-pedagogia que busca aportar, si cabe, en la construcción añadiendo algunos trazos y dando algunas pinceladas en ese mural global y heterogéneo de construcción. 

De aquí que mi mirada en el curso se haya centrado en plantear y debatir algunas de las interrogantes que mueven esta epedagogia. Por ello, para cada día prepararé una presentación que planteaba las preguntas que me había propuesto desarrollar:

¿Para qué aprender? Educación y Sociedad Red
¿Dónde aprender? Reconfiguración del entorno educativo: lugar-nodo
¿Cómo aprender? Estructuras didácticas no lineales: MOOC y PLE
¿Con quién aprender? Nuevos agentes como condición social de aprendizaje
¿Con qué aprender? Recursos educativos abiertos

Resumiendo, el eje central de una e-pedagogía en la Sociedad Red no es la herramienta, sino ¿qué hacer con las funciones socioculturales que añade a la educación? Y aquí andamos, pensando igual que al inicio del curso.

30 de abril de 2012

Cultura educativa y aprendizaje abierto


¿Cómo representar el aprendizaje en un contexto virtual? Esta pregunta, como otras, forma parte de la teoría pedagógica y la práctica educativa con tecnología. No se trata de un interrogante baladí, sino sustancial, aunque no necesariamente prescriptivo del tipo “hacer X para conseguir Y”, de orden didáctico. Es sustancial porque comprender el aprendizaje y el aprendizaje en contextos de virtualidad brinda un marco de aprehensión que imbrica todos los elementos del proceso. Esto es, lo que pensamos sobre el aprendizaje es valioso porque –como recalca Wernger (2001, 26)- “influye en nuestra manera de reconocerlo y en lo que hacemos cuando decidimos que debemos hacer algo al respecto como individuos, como comunidades y como organizaciones”. La noción –consciente o no- sobre cómo aprender mediados tecnológicamente marca el derrotero de la formación virtual. 

Por ejemplo, en “Sociedad del Aprendizaje” publicación de CISCO y dirigida por John Chambers se plantea una serie de ideas en torno al papel del aprendizaje en una cultura de aprendizaje permanente.  De forma más concreta, y también estimulante, la Escuela de Organización Industrial EOI cifra bajo la expresión Open Learning una percepción sobre cómo – y por qué- aprender en una sociedad marcada por los retos sociales de hoy. Son posiciones que buscan entender el aprendizaje con tecnología no sólo como el cambio de un mobiliario educativo por otro, o como una operación aditiva, sino como la emergencia de una cultura educativa que se está construyendo en torno a la virtualidad donde tiene mucho que ver la cultura de lo abierto; véase por ejemplo los casos que se muestran en “The power of open”. Si aprender es un ejercicio permanente, la cultura de lo abierto es una condición necesaria para ello.

Y es aquí donde centro una parte de esta construcción de la imagen de aprendizaje en la Sociedad Red. La cultura de lo abierto entraña una nueva visión de la relación entre aprendizaje y currículo, una relación que nos permite ver otras condiciones de aprendizaje  distintas al enfoque en que se concibe aprender en la educación formal. Estas condiciones son condiciones sociotecnológicas abiertas y en red que afianzan y legitiman experiencias de aprendizaje sustentado en contenidos, agentes educativos y estructuras más allá de la educación cerrada, estructurada y oficial.

Ver el aprendizaje como un evento inscrito en un entorno virtual –pero real- que abre la experiencia a otros –con otros- a través de una serie de productos culturales accesibles – Open Educational Resources- con lo que seguir aprendiendo, ofrece otra forma de representar el aprendizaje en este espacio de flujos, que Castells de nomina Sociedad Red. En este marco, la remezcla, la mejora y la posibilidad de compartir son patrones de acción distintos a la cultura escolar con la que muchos hemos crecido.

Por tanto, el aprendizaje abierto forma parte de la representación educativa en la actualidad. Una parte de la visión está contenida en la Declaración de la Educación Abierta de Ciudad del Cabo que dice: “la educación abierta no está limitada a sólo recursos educativos abiertos. También se basa en tecnologías abiertas que facilitan un aprendizaje colaborativo, flexible y en el compartir practicas de enseñanza que facultan a los educadores a beneficiarse de las mejores ideas de sus colegas”. 

Como parte de esta necesidad de análisis, Jean-François Cerisier y yo, hemos organizado una asignatura para debatir estos temas en una unidad indisociable entre “Cultura Digital y Aprendizaje Abierto”, esto como parte de la Maestría en Integración e Innovación Educativa de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de la Pontificia Universidad Católica del Perú, dirigida por Lucrecia Chumpitaz.
Esta asignatura, que está en pleno desarrollo, “integra las TIC, como herramienta social y cultural, en los modelos de representación y construcción de entornos educativos abiertos, flexibles, reticulares y globales que abren nuevas oportunidades de aprendizaje más allá del aula”.  Aquí les dejo la presentación que acompaña mi intervención sobre el tema “Aprendizaje abierto” en este Máster el día de hoy.

7 de marzo de 2012

¿Puede la cooperación añadir valor educativo a la interconexión en la Sociedad Red?

Desde el 9 de noviembre de 2011 y hasta el 23 de marzo de 2012 se viene desarrollando la segunda edición del curso “Nuevas Alfabetizaciones y Nuevos Entornos Conectivistas”, más conocido en el mundo virtual como NANEC. Este curso, de formato “Massive Open Online Course” (MOOC), es promovido por la Unidad de Innovación Educativa de la Universitat de València y coordinado por Beatriz Gallardo, Dolors Capdet, George Siemens y Paz Villar.

Como buen MOOC que es, NANEC es un curso donde la propia red es la estructura de aprendizaje. Ha atendido diversos tópicos y contando con muchas voces que, como asistentes o conferencistas, han aportado en esta construcción. 

Antes de finalizar el 2011 tuve la suerte de ser nodo de esta acción en red con una conferencia titulada “e-cooperación como dimensión pedagógica” que, además de la presentación aquí debajo, se puede escuchar.

23 de enero de 2012

¿Por qué tan solo? Dimensiones del aprendizaje cooperativo

La idea es muy aceptada y defendida teóricamente, pero en la práctica educativa está poco asumida: ¿cuándo un equipo está aprendiendo de forma cooperativa? La premisa de la que parto es que para reconocer algo en la práctica es preciso ajustar algunos conceptos previamente, es decir, ajustar la lente para enfocar la imagen. Con el aprendizaje cooperativo pasa lo mismo en la interacción virtual o presencial.

“¿Por qué aprender solos si podemos aprender con otros en equipos cooperativos?” es una idea magnífica y alternativa al aprendizaje solitario y a la manida relación profesor-estudiante(s) como única fuente de aprendizaje. No obstante, para potenciar el uso pedagógico de la cooperación y su disfrute educativo hace falta reconocer las dimensiones que la caracterizan. Cooperar no es sólo debatir, estar conectados, estar juntos o hacer algo en grupos es, ante todo, crear interdependencia y más... De esto va el post, idea que desarrollé en el libro y específicamente en un E-Duca del CITA y en un artículo.

¿Cómo aprovechar educativamente las condiciones de interacción social que ofrece un uso colectivo y distribuido de la web? Un punto de partida es desarrollar el aprendizaje cooperativo que, entre otras alternativas, es un marco pedagógico para construir virtualmente otras condiciones sociales de aprendizaje en la educación. Se trata de pensar las nuevas herramientas tecnológicas con herramientas simbólicas significativas que aporten otra dinámica al proceso educativo.

La interacción no sólo es un punto clave en el desarrollo y análisis de contextos virtuales, la interacción está en el centro de Internet. Si lo anterior es así, la cooperación tiene sentido en Internet y constituye un camino metodológicamente plausible. Por ello, al momento de proponer, impulsar y evaluar el trabajo en equipos cooperativos –unidad de intersubjetividad- en red es importante reconocer las dimensiones del aprendizaje cooperativo. Estas dimensiones pueden ser la referencia para aprehender el hecho cooperativo.

Un equipo de aprendizaje cooperativo actúa como unidad básica de intersubjetividad si se despliegan actividades en torno a las siguientes cinco dimensiones:

1.    Interdependencia positiva
: Los alumnos identifican que su rendimiento depende del esfuerzo de todos los miembros del equipo para alcanzar la meta compartida, puesto que mejorar el rendimiento de cada uno de los miembros es cuidar el aprendizaje de todos en su conjunto. Esto sucede al enfocar, como propósito inequívoco de la relación, la conciencia que el éxito personal depende del éxito del equipo, puesto que si uno fracasa en el intento de aprender, entonces fracasan todos.

2.    Responsabilidad individual y de equipo: Cada miembro del equipo asume su responsabilidad, pero a su vez hace responsables a los demás del trabajo que deben cumplir para alcanzar los objetivos comunes a todos. En este caso, el sentido de responsabilidad con la tarea personal, como con la tarea en conjunto, es el factor que contribuye a no descuidar la parte y el todo.

3.    Interacción estimuladora
: Los miembros del equipo promueven y apoyan el rendimiento óptimo de todos los integrantes a través de un conjunto de actitudes que incentivan la motivación personal, como la del conjunto. La ayuda, los incentivos, el reconocimiento, el aliento y la división de recursos contribuyen a crear este clima de confraternidad en torno al objetivo común.

4.    Gestión interna del equipo: Los miembros del equipo coordinan y planifican sus actividades de manera organizada y concertada a través de planes y rutinas, como también, a través de la división de funciones para alcanzar la meta común de equipo. Esto implica que cada miembro despliegue acciones para estimular un funcionamiento efectivo del equipo, como la toma de decisiones, la gestión del tiempo, la superación de problemas, el liderazgo y la regulación de  turnos de trabajo.

5.    Evaluación interna del equipo: El equipo valora constantemente el funcionamiento interno del equipo en base al logro de la meta conjunta, así como el nivel de efectividad de la participación personal en la dinámica cooperativa. Esto implica analizar y valorar en qué medida se estarían logrando concretar las metas de aprendizaje compartidas, cómo se han desempeñado cooperativamente todos y cada uno de los miembros.

No se trata de redescubrir el aprendizaje cooperativo, sino de advertir que su impulso en la experiencia virtual de aprendizaje requiere, cómo no, del apoyo docente. Es aquí donde se entronca buena parte de los pasos necesarios de @ftsaez
para impulsarlo.
 

Próximamente uniremos fuerzas, dimensiones y pasos… parte del cambio cultural que implica asumir la cooperación y la tecnología.

Imagen hormiga

28 de junio de 2011

La escuela de ladrillo 2.0

5 años después de la TED intervención de Richard Baraniuk, sobre el aprendizaje de código abierto,  el contexto socio tecnológico es más auspicioso, está dando signos de mayor participación, y ya se puede caracterizar una mejor pregunta educativa respecto al desarrollo social de la Web:



¿Cuál es el futuro de la escuela de ladrillo en un ecosistema abierto de conocimiento? 

Les invito a ver la charla nuevamente, pensar en esta pregunta, y estimar si realmente nuestra educación formal con TIC, concretamente en la Escuela 2.0 por ejemplo en las distintas Comunidades Autónomas, se está moviendo en el sentido en que lo hace la dinámica social en la Web, es decir pasar de procesar a producir información, de reproducir a remezclar, de estandarizar a personalizar, de aprender en solitario a aprender en equipo, etc. 

La idea es reflexionar si realmente estamos cerca de una la educación abierta, flexible y global o estamos frente a una escuela de ladrillo 2.0.




Imagen

28 de febrero de 2011

Principios para producir cultura en la era digital

¿Cómo se puede producir cultura y conocimiento en la era digital? Aquí hago eco de un precioso documento, por su capacidad prospectiva, que busca responder a esta y otras preguntas. El documento, Modelos Sostenibles para la Creatividad, ha sido elaborado por FCForum. 

Este manifiesto tiene por finalidad dar argumentos a los agentes políticos para que incluyan la economía digital en sus agendas legislativas, dotar de herramientas conceptuales a los y las ciudadanas para encarar el cambio de paradigma que afecta la producción de conocimiento, creatividad y cultura y, por último, crear una comunidad global basada en el interés común en la cultura libre.

La educación forma parte de este marco prospectivo por su naturaleza eminentemente social y porque está comprometida con la construcción de la cultura. Este manifiesto es un marco para entender mejor la educación en la Sociedad Red. ¿Dónde radica la renovación en una sociedad y economía digital? Para empezar reproduzco los principios.
  1. La reconversión de las industrias culturales no es solo necesario sino también inevitable.
  2. Nunca se ha creado ni ha circulado tanta cultura como en la era digital. En este contexto, compartir demuestra ser esencial para la divulgación de la cultura.
  3. Los beneficios que defienden los grupos de presión de las industrias culturales se basan en la producción artificial de escasez.
  4. Es necesario reconocer las habilidades y las contribuciones de todos los agentes del ámbito cultural, no sólo las del productor.
  5. El contexto digital beneficia tanto a los creadores y emprendedores como a la sociedad civil. Los modelos deseables hacen que sea más fácil para los usuarios, los consumidores y los productores relacionarse entre ellos. El papel de los intermediarios tiene que ser revisado según la prisma de una idea de la colaboración.
  6. Internet es una herramienta esencial para establecer el contacto entre los creadores y el público. Esta es una de las razones por las que es necesario garantizar el libre acceso a Internet para todos.
  7. Los gobiernos que no promueven las nuevas formas de creación y difusión de la cultura están generando pérdidas para la sociedad y destruyendo su diversidad cultural.
  8. Como ha puesto de manifiesto el caso de Software Libre, la producción y distribución entre pares no es incompatible con las estrategias de mercado y la distribución comercial.

13 de enero de 2011

Innovar es dejar de ser espectador

Se trata de una serie de reflexiones que ha generado un excelente programa de televisión (RTVE) titulado Soy Cámara. El programa del CCCB” que tocaba el tema de las Innovaciones (video) en la actualidad. Desarrolla, entre matices audiovisuales y distintas voces especializadas, el tema del impacto de los cambios en el nuevo horizonte cultural donde la convergencia mediática, la cultura de la participación y la creación de redes distribuidas son temas clave.

Mi idea es abrir lo que el contenido de este video me ha generado. Lo principal reconocer que la innovación consiste en dejar de ser espectador. ¿Qué opinan?
  • La innovación (I+D+i) implica la C de cultura, de cultura de la innovación: sin tradición creativa no hay innovación y en buena medida hay que avanzar mirando el espejo retrovisor.
  • La convergencia mediática requiere múltiples plataformas, pero implica entender el paso del consumo masivo a la creación colectiva.
  • No es lo mismo colectivo de inteligencias que inteligencia colectiva, este último implica metas, dinámicas, implicancia, etc.
  • En Internet el personaje del año no eres TU, ¡es el amateur¡
  • Preguntas básicas para entender mejor el desarrollo social de la web ¿somos más -inteligentes, manipulables, poderosos, crueles, creativos, conformistas, productivos, superficiales- juntos o por separado?
  • La innovación, impredecible para la ortodoxia, se produce desde las miradas periféricas, pero no desde lugares periféricos.
  • ¿Qué pasa con las instituciones culturales? Toda institución es cultural, otra cosa es qué pasará con las instituciones que promueven la cultura, es más, qué cultura.
  • No todos participan, ni todos son creadores –ni tienen por qué serlo- en la web 2.0, pero el entorno nos ayuda a tomar ventaja de la colaboración.
  • Internet es parte de la evolución sociocultural interactiva, global, creativa y colaborativa (como cooperativa).
Indicadores de innovación un concepto en evolución.

    3 de julio de 2010

    Hitos educativos en 10 años de “eEspaña”

    Este post debería titularse ¿los hitos educativos seleccionados por el estudio “10 años de eEspaña” son realmente los mas más significativos? La respuesta es también una segmentación, una opción, pero creo que la selección realizada por eEspaña –fundación Orange- revela también eso, una opción, una mirada propia sobre lo educativo en el análisis de las dimensiones de la Sociedad de la Información.

    El estudio es también un avance porque reconoce una serie de dimensiones que se solapan, coinfluyen o dinamizan para entender el impacto social de las nuevas tecnologías en la sociedad a lo largo de los 10 últimos años en España (ver Imagen). Una idea replicable, como formato metodológico, para asumir –sin complejos- que no es posible entender la sociedad sin sus productos culturales, como son las tecnologías. Ambas, sociedad y cultura, se coconstruyen.

    Por ello creo que es bueno destacar esos hitos educativos, uno para estimar y comentar si son realmente hitos –es más, si son educativos- y para tenerlos en cuenta en la sana experiencia de distanciamiento histórico sobre los acontecimientos educativos, repito educativos, más importantes en torno a la apropiación de las TIC en la última década. Aquí están los hitos:
    • 2000. Nace Universia, donde participan 31 universidades españolas, la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Grupo Santander.
    • 2001. El Instituto de investigación en tecnologías de la información y el conocimiento (IN3) de la UOC comienza su primer programa de doctorado virtual en el curso 2001-2002. Se trata del primer doctorado en ofrecerse completamente en la Red.
    • 2002. LinEx, software libre elaborado por la Consejería de Educación, Ciencia y Tecnología de la Junta de Extremadura, se presenta públicamente en Mérida y se inicia su instalación en todos los centros educativos públicos de esta Comunidad Autónoma.
    • 2003. Se inicia el piloto del programa Pizarra Digital del Gobierno de Aragón en el colegio de Ariño (Teruel). El programa comienza con la dotación de 16 Tablet PC para alumnos de quinto y sexto de Primaria.
    • 2004. En Castilla-La Mancha se implanta el programa de gestión administrativa y académica Delphos. Provee de acceso a la información a profesores, alumnos y padres, facilitando trámites como la matriculación y admisión, el control de las calificaciones, de la asistencia, etc.
    • 2005. El Ministerio de Educación y Ciencia, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y la entidad pública empresarial Red.es firman un convenio marco de colaboración para la puesta en marcha del programa Internet en el aula.
    • 2006. La Universidad Politécnica de Cataluña crea Atenea4, una plataforma de eLearning creada con software libre. UPCnet adapta Moodle a las necesidades específicas de la UPC dando origen a la mayor instalación de Moodle en España: Atenea4.
    • 2007. Se abre la primera escuela virtual de consumo de España en la localidad turolense de Alcorisa. La escuela se ubica en el Centro Aragonés de Tecnologías para la Educación (CATEDU), y tiene por objetivo crear un conjunto de buenas prácticas en materia de consumo.
    • 2008. Nace BED, la primera biblioteca escolar digital de España. Esta biblioteca es resultado de la colaboración de los profesionales del Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas (CITA) y de la Universidad Carlos III de Madrid.
    • 2009. Red.es lanza Agrega, un proyecto de repositorio digital educativo que tiene como objetivo facilitar a la comunidad educativa una herramienta útil para integrar las TIC en el aula.
    En el análisis destaco una cuestión educativa: "La pregunta es saber cómo se aprende en un entorno de cultura participativa”. No es que las TIC hayan inventado la colaboración, lo que pasa es que las TIC nos la recuerdan día a día, esto es, gracias a las tecnologías participativas la pedagogía tienen una oportunidad para repensar los modelos de relación, y con ello, las condiciones sociales de aprendizaje que, con las redes sociales, se amplían a diversas formas de interacción. Todo por hacer, y como el mismo estudio señala: “Diez años después, sólo puede haber una conclusión: estamos al principio eEspaña”.

    1 de julio de 2010

    Conexión e interacción en el aprendizaje virtual

    La validez de la pregunta que se nos plantea es incuestionable: ¿tiene sentido utilizar las redes sociales como recurso didáctico en la formación a distancia? No obstante creo que se puede invertir el sentido y plantearse: ¿cabe diseñar experiencias de aprendizaje virtual al margen de las redes sociales?

    Al hablar de las redes sociales que formamos con otras personas a expensas de los servicios de redes sociales –tipo Facebook, Linkedin, Tuenti o Ning-, no estamos hablando únicamente de herramientas, estamos hablando, ante todo, de una cultura. Formas de hacer, sentir y pensar las relaciones sociales –interacción- en un contexto tecnológico –conexión- global que se presenta, si se sabe aprovechar, como condición social de aprendizaje.

    Con las redes sociales hemos abierto nuevas oportunidades de aprendizaje en la educación en general. En pedagogía, desde el enfoque sociocultural, esto se conoce como Zonas de Desarrollo Próximo, esto es, aquellas oportunidades de desarrollo personal que podemos alcanzar en virtud de la ayuda o colaboración con otros. Estos "otros" están más cerca gracias a las redes sociales y, educativamente hablando, representan una oportunidad abierta, flexible, diversa y potente de seguir aprendiendo a lo largo de la vida.

    Pero las personas no participan de las redes sociales buscando decididamente réditos de aprendizaje, lo hacen como una forma más de extensión de sus relaciones personales. Las redes sociales son como la vida misma, espacios donde la gente se muestra, comparte, fracasa, negocia, expone, discute, etc. Pero es, justamente, en este tipo de transacciones sociales en que nos reinventamos y construimos nuestra identidad, ampliamos nuestra información, forjamos nuestros gustos y tendencias, es decir, aprendemos. Estar en red, es estar conectado a oportunidades de aprendizaje, formales o informales, he aquí su valor formativo.

    A este valor vital se refieren Christakis y Fowler en un libro, Conectados (2010), donde exponen sus investigaciones sobre el poder de las redes sociales. Ambos afirman que somos nosotros quienes damos forma a nuestra red, que nuestra red nos da forma a nosotros, que nuestros amigos nos influyen, que los amigos de los amigos de nuestros amigos también nos influyen y, en general, que la red tiene vida propia. No podemos estar al margen de las relaciones y formar parte de las redes sociales en Internet es otra forma, diversa, de estar conectados.

    Por ello, si entender la forma en que estamos relacionados es entender a las personas, potenciar sus relaciones sociales –virtuales o no- es promover nuevas oportunidades de aprendizaje. Un modelo de aprendizaje virtual no puede abstraerse de estas relaciones sociales, condiciones de aprendizaje reales.

    Ya que nuestra vida transcurre en nichos de interacción, no es raro que el desarrollo social de Internet haya calado tanto, y de forma significativa, en la vida de las personas. Por eso no se trata de estar –o no- en un programa de formación virtual o, mejor, ser –o no- un alumno. La condición de conectado abre oportunidades de interacción y, con ello, de aprendizaje formal, como informal. He aquí el punto de quiebre para asumir que se puede –y debe- aprender con otros, extendiendo la formación a entornos más flexibles como las redes sociales.

    Para una organización que busca generar aprendizaje, crear redes sociales es básico. Estamos en esta línea de trabajo bajo el concepto de Comunidad CLAY, que intenta abrir nuevas oportunidades de aprendizaje conjuntos, utilizando herramientas de intercambio, en un mismo entorno. Participar y debatir en los grupos especializados, compartir y encontrar información relevante para la actividad profesional, crear blogs de novedades en áreas específicas, subir y descargar fotos y videos de interés formativo, participar y comunicar eventos, editar una página personal, conocer y que te conozcan, es la constante de la Comunidad CLAY.

    En general, ir más allá de la experiencia formal de aprendizaje a la experiencia flexible, participativa y libre, es la imagen pedagógica que CLAY asume en esta comunidad de aprendizaje online.

    Cristóbal Suárez Guerrero, publicado en Educaweb

    28 de marzo de 2010

    Creadores de política y cultura

    En torno al prosumer, palabra formada por producer (productor) y consumer (consumidor), pensaba en voz alta: ¿hasta dónde llega el poder de esta versión de consumidor y productor -perfil del internauta actual- en la economía global? Planteado esto, surge inmediatamente la imagen de la dichosa Ley Sinde –parte de la “Ley de Economía Sostenible” que el Consejo de Ministros español aprobó recientemente- y se desdibuja la idea de Internet como “mente pública y distribuida”.

    El problema, dada la ley, no es si cada uno puede acceder o no a aplicaciones web, el tema es de orden social. Internet funciona si la sociedad funciona. La estructura social conformada por las redes de comunicación e información activadas digitalmente no está disociada de la sociedad, es parte de su explicación y desarrollo, y es por ello que implica un asunto de poder. Y esta ley gira en torno al poder de Internet.
    Castells lo explica mejor: “la construcción independiente de significado, sólo puede llevarse a cabo si conservamos esos terrenos comunales que son las redes de comunicación que Internet ha hecho posible, una creación libre de amantes de la libertad. No será fácil porque quienes ostentan el poder en la sociedad red deben cercar la comunicación red mediante redes comercializadas y vigiladas con el fin de cerrar la mente pública programando la conexión entre comunicación y poder” (Comunicación y poder, 2010).
    Esta ley que busca cerrar las webs, la ley Sinde o Sindescaro, es un serio atentado contra la cultura y contra todo aquello que pueda llamarse educación. La cultura, materia del Ministerio que impulsa este cierre, sigue sin entender la dimensión cultural que entraña la actividad de millones de creadores “aficionados”, léase remezcaldores de cultura, que han encontrado en Internet nuevos espacios para seguir siendo sociedad.

    Y es que Internet es un derecho, es más, una mayoría pensamos que Internet es un derecho fundamental, por ello es normal el rosario de justificadas y furibundas reacciones. Para Freire, por ejemplo, esta situación generada por la ley “solo es explicable si lo entendemos por la necedad de unos políticos que se amparan en su propia ignorancia para defender su supervivencia en el corto plazo”. Tampoco es de extrañar que Google considere a España uno de los gobiernos que aplican la censura a ciertas páginas webs.

    En fin, los creadores de política, aquellos que inventan más túneles cuando vemos la luz, tienen en que responder a estos nuevos creadores de cultura y a una serie de iniciativas colectivas, como el “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet".

    Para ampliar la magnitud del problema, invito a ver la extraordinaria intervención de Lawrence Lessig el autor de Free Culture -versión en castellano de Elástico-, en TED que ayuda a entender mejor la tensión entre los inventores de la política y los reconstructores (remezcladores) de cultura a través de la tecnología.

    Termino con otra pregunta, ¿cuándo la sociedad podrá admitir a un Lessig como ministro de cultura?

    19 de marzo de 2010

    La invasión de los "bárbaros digitales"

    Este 16 de marzo, en el marco de los "Debates Abiertos de Fundación Telefónica", se ha desarrollado la conferencia "Resintonizando la educación" a cargo de Alejandro Piscitelli. A este etnógrafo de la educación virtual le han acompañado Javier Nadal, Dolors Reig y José Luis Castillo.

    Además de sus trabajos, entre libros y artículos, Alejandro se encarga de desentrañar aquello que hacen y dicen hacer los estudiantes en las redes sociales, específicamente en Facebook, del que publicará un libro… que ya esperamos.

    En esta conferencia, sustancialmente, hace una reflexión educativa desde las necesidades, hábitos y perspectivas de los nativos digitales. El video -y MP3- de su intervención está disponible en la web y quiero aquí resumir algunos puntos destacables de la presentación e invitarles a analizar su contenido.
    • La “dieta digital” de los nativos digitales son las imágenes que ven, los videojuegos en que participan, las redes que frecuentan, los post que publican…
    • La ecología del conocimiento ha cambiado, de consumidores a productores. Ejemplo: dos meses de Internet son equivalentes a 60 años de TV comercial.
    • La educación ha de ir a la par de la evaluación de la nueva ecología del conocimiento, esto es, hay que repensar la educación como procesos de participación colectiva.
    • ¿Qué tiene que ver Facebook con la educación? Impulsa nuevos alfabetismos: permitió que más de 450 millones de personas accedan a formas de acción web 2.0.
    • Esta situación obliga a elaborar un discurso educativo que pase de la pedagogía de la enunciación a la pedagogía de la participación.
    • Leer, escribir y contar es necesario, pero también se debe aprender a negociar, navegar, crear colectivamente, pensar de forma distribuida, etc.
    • Las oportunidades del aprendizaje en red están en movimiento: va desde la realidad aumentada a la realidad expandida (U-learning), pasando por la web semántica y el cloud computing.
    • Al cine, a la TV y al ordenador se le ha sumado el móvil. Somos los textos e imágenes que consumismos. 
    Creo, resumiendo más, que no es la tecnología propiamente la que debe hacernos pensar la educación, sino la forma en que esta generación la está asumiendo, haciéndola suya y aplicándola en su día a día.
     
    Algunos con profundo nihilismo identifican este reto educativo como la “invasión de los bárbaros digitales”. Pero lejos de ser un retroceso, la actual tecnología es enriquecedora, ya que toda tecnología añade siempre  una nueva función, véase Vigotsky. La tarea consiste en repensar la educación asumiendo que los nativos digitales aprenden, sí, pero también aprenden a pensar con otras formas de hacer... con otras herramientas.

    Aquí una hipérbole digital -usada por Alejandro- que también lleva al análisis de la situación.

    17 de marzo de 2010

    Inspiración Colectiva

    Acabo de ver un ejemplo de inspiración colectiva sobre cómo usar –creativamente- las TIC y potenciar el aprendizaje.

    Muchos profesores, muchas experiencias y muchas ganas son tomadas en la web Ideas to Inspie (i2i) que administra y dinamiza Mark Warner. Cuenta Mark que tomó el ejemplo sobre concentración de trabajos de Tom Barrett "100 Interesting Ways" y se guió de unas “34 ideas para inspirar su trabajo” para producir esta web.

    El resultado, una colección de muchas voces que aportan, desde diversas partes del mundo, sus experiencias docentes sobre:
    Áreas curriculares
    Uso educativo del hardware
    Uso educativo del software
    Otros temas

    Para colaborar con alguna experiencia, faltaba más, hay que comuicarse con Mark Warner al siguiente correo electrónic: mark@teachingideas.com

    10 de marzo de 2010

    Investigación educativa 2.0

    La presencia de Internet en la investigación científica ha pasado de de ser tangencial a ser sustancial. Con creciente normalidad -pero no libre de contradicciones- en los corrillos de los departamentos, en los laboratorios y en los entornos científicos se está empezando hablar de una Ciencia 2.0 que, según Ben Shneiderman, afectaría los procesos de producción y difusión de los resultados de investigación. 

    No se trata únicamente de usar herramientas web, se trata de hacer ciencia pensando en la creación colectiva que entraña la noción de web 2.0 como metáfora tecnosocial: la interacción entre hombre y ordenador redefine la ciencia”. Así, científicos de diverso cuño vienen trabajando con diversas aplicaciones que le ofrecen modos colaborativos para gestionar su trabajo, explorar amplia información o comunicar sus resultados... ya existen ejemplos. La ciencia 2.0 implica nuevas herramientas, está claro, pero supone una comunidad implicada y conectada a la red y a la noción de cultura abierta que, entre otras perlas, requiere una mayor consolidación para el acceso libre a un mayor número de publicaiones.

    En la investigación educativa, además de los catálogos de herramientas de ciencia 2.0 que ya existen, los anuncios de nuevas herramientas, como la reciente puesta en marcha del explorador de datos públicos de Google (The Google Public Data Explorer) o un excelente libro (2010) Fuentes de información bibliográfica a través de Internet para investigadores en educación”, que orienta cómo identificar, localizar y gestionar documentación bibliográfica en educación, los docentes estamos empezando a investigar, cada vez, en redes sociales. 

    Un ejemplo de investigación educativa 2.0 es un grupo de investigación y comunidad de aprendizaje: el grupo DiM.

    26 de enero de 2010

    Entrevista a Jimmy Wales, cofundador de Wikipedia

    En una entrevista preparada por educ.ar, el portal educativo del Estado argentino, Jimmy Wales de Wikipedia cuenta, entre otras cosas, las experiencias educativas con Wikipedia realizadas en distintos puntos del mundo. Señala Wales que “lo más importante es hablar de lo que piensan los docentes de Wikipedia, y sabemos que no piensan que somos un Mc Donald´s”. Aquí los videos, ustedes mismos:

    Parte I: 

    Parte II

    21 de diciembre de 2009

    ¿Quién se ha llevado mi tweet?


    Twitter se está convirtiendo en una manera útil y ágil de comunicación, pero es más. No sólo es importante por el gran volumen de personas adictas a esta brevedad, lo es por su impacto social.

    Este servicio no sólo es necesario para orquestar campañas de marketing convocar movilizaciones masivas, también es el objeto de asaltos de 'ciberejércitos, la palabra más utilizada en medios de comunicación de habla inglesa (internet incluido) en 2009 y el recurso educativo más valorado por 278 especialistas a nivel mundial: Nº 1 en 2009, Nº 11 en 2008 y Nº 43 en 2007, según el Centre for Learning & Performance Technologies.

    La “filosofía” Twitter, donde menos es más –y si es en 140 caracteres, también-, tiene sus seguidores… y hasta corresponsales de noticias y médicos Twitter. Pero ¿qué tiene este bicho que lo hace educativamente importante?

    Usar Twitter es ser breve, no tiene imágenes, carece de miles de funciones, los nativos digitales no se lo piensan dos veces a la hora de comunicar su brevedad a través del móvil. Pero lanzar un tweets es también abrirse a miles de opciones de redistribución y a circuitos de información inverosímiles (una pequeña aproximación en la imagen).

    Según Francesc Balagué existen razones para usar educativamente Twitter:
    • Permite realizar una sesión docente sin necesidad de contacto personal.
    • La limitación de los 140 caracteres facilita un dinamismo diabólico.
    • Permite aportar documentación electrónica o enlaces al instante.
    • Facilita que el profesor se pueda dirigir a todos los estudiantes en general y a un estudiante en particular.
    • Estimula la participación. Más preguntas, más actividad y más interacción.
    • La comunicación individual puede ser pública o privada.
    • Permite el mantenimiento de varias conversaciones de forma simultánea.
    • Facilita la ruptura del binomio profesor - estudiante.
    • La sesión está registrada. Un estudiante puede seguir el rastro de la conversación horas más tarde o días después.
    • Permite intercalar cuestiones docentes con comentarios más banales. La sesión gana en agilidad y pierde en solemnidad. 
    Sólo los inmigrantes digitales como nosotros nos planteamos que con Twitter no podemos argumentar o describir algo, pero los nativos encuentran en sus 140 caracteres espacio suficiente para decir lo bien o mal que lo han pasado o comunicar sus preferencias y discrepancias con la red de amigos/conocidos. 

    Ya algunas escuelas la usan sin complejos ¿por qué no?