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16 de febrero de 2017

Pedagogía Red. Una educación para tiempos de internet


http://www.octaedro.com/es/producto:Cos/1/ensenar/educacion-universitaria/pedagogia-red/1573La pedagogía tiene el reto de entender la oportunidad educativa que supone internet. No obstante, el reto no implica una tarea mecánica. Existen muchos intentos bajo distintos nombres que dan cabida a este proceso (ciberpedagogía, pedagogía online y otros genéricos) que, estricto sensu, no representan una nueva pedagogía, sino más bien el afianzamiento de visiones educativas, algunas ya enunciadas o perfiladas, que empiezan a tomar fuerza en el entorno educativo que describe internet. Por tanto, en el continuum que representa el desarrollo de la pedagogía, internet es un estadio de desarrollo en el que utopías –y distopías– educativas encuentran rasgos de verisimilitud. 

Pero la reflexión pedagógica sobre internet es un ejercicio que no solo busca dar respuestas, sino también plantear preguntas. Muchos entienden internet como la respuesta adecuada a las inconsistencias educativas –más en el ámbito de la educación formal–, pero plantear buenas y adecuadas preguntas quizás sea el ejercicio menos común, aunque el más rico y complejo, en este proceso de apropiación de la tecnología por la cultura educativa. La pedagogía también tiene esa vocación por buscar, gracias a las preguntas, la movilidad de las ideas y la crítica para ir más allá de la moda o el automatismo con que a veces se puede asumir internet en la educación.


Por ello, la necesidad de pensar en internet no solo como la respuesta didáctica a la pregunta ¿con qué aprender?, sino ¿dónde está el cambio educativo con internet? Ni los recursos, ni los flujos de comunicación, ni el lenguaje, ni las dinámicas de interacción social en internet son las mismas que los recursos, flujos, lenguaje y dinámicas del aula. El cambio está en el modo de acción y pensamiento en red.

Internet viene afianzando visiones y acciones que favorecen aprender –y también enseñar– en un entorno y flujos de comunicación distintos a la organización escolar clásica. Como aprender no es aséptico al entorno donde sucede, algo debemos exigir a la reflexión educativa para ir más allá de la sustitución de un recurso por otro. Lo radical del cambio es comprender que aprender puede estar enmarañado en una nueva capa de acción y representación en red.

Pues bien, alojados en esta nueva capa tecnológica en red, otros procesos sociales vienen experimentado una serie de replanteamientos de la interacción en los procesos productivos y laborales, en el ejercicio de la democracia y la ciudadanía, en las manifestaciones artísticas, en el gobierno, en los modelos de consumo y producción cultural, en las alternativas de expresión afectiva, en las formas de comunicación periodística, en las opciones recreativas y en otras formas de participación social que, de forma general se puede reconocer, como señala Castells, en una sociedad red. Por ello, ¿qué sucede cuando internet empieza a formar parte de la visión del aprendizaje y de la educación? Esta es la pregunta que motiva las otras preguntas que mueven este libro. Es así que, en vez de ir directamente a la herramienta –el camino habitual–, en este libro se ha querido aprovechar internet desde las preguntas. Con la actitud de dejar abierta la puerta a la reflexión se ha convocado a investigadores de distintas especialidades para que añadan su comprensión en torno al potencial educativo de aprender en red.

En todos los capítulos las autoras y los autores –y damos gracias por ello–, antes de pensar en proponer el uso de una u otra herramienta de internet, se han preocupado de pensar qué hacer con las funciones sociales y culturales que añade internet a la educación. En cada capítulo se busca dar una respuesta a cada una de las ocho preguntas pedagógicas que, como editores, hemos buscado atender; preguntas básicas de cara a la construcción de un marco pedagógico en red.

Javier Onrubia en el capítulo inicial, “¿Por qué aprender en red?”, busca presentar algunas reflexiones en torno al sentido y las finalidades de la educación en la nueva ecología del aprendizaje que se dibuja en la sociedad actual, una ecología del aprendizaje en que las tecnologías digitales y las prácticas sociales de uso de las mismas desempeñan un papel central. Una de las aportaciones importantes del capítulo es el análisis de las finalidades educativas que debería cumplir la educación en la nueva ecología del aprendizaje, como pueden ser las capacidades y competencias propias.

En “¿Qué aprender en la red?, Julio Cabero y María del Carmen Llorente, se plantean como objetivo presentar algunas reflexiones sobre lo que se puede aprender en la red. El capítulo se organiza en dos apartados. El primero se dedica a revisar algunos de los rasgos que definen el sentido del conocimiento y a caracterizar el significado del contenido en la sociedad-red. El segundo se centra en el papel de los recursos educativos en abierto en un sentido amplio, desde recursos específicos a cursos masivos en línea (MOOC). Se reflexiona también sobre el nuevo papel del docente que debe seleccionar, socializar y organizador las experiencias de aprendizaje.

En “¿Cómo aprender en red?”, Begoña Gros y Xavier Mas presentan algunas reflexiones sobre la influencia de la red en el aprendizaje. En el capítulo se sostiene que hay un paralelismo entre las ideas y planteamientos pedagógicos anteriores a la aparición de la web –Anderson (2010) lo denomina pre-net theories of learning– y los que nacen bajo la plena influencia de la red –denominadas por este mismo autor como net-aware theories of Learning–. Las posibilidades que ofrecen las tecnologías digitales acentúan y aceleran ideas pedagógicas que tienen su fundamento en las teorías del aprendizaje anteriores a internet, dando lugar al nacimiento de nuevas teorías y enfoques basados en la asunción de su carácter ubicuo. En el capítulo se revisan las diferentes teorías y se concluye que es necesario aplicar el diseño pedagógico para articular los contenidos disciplinares, la teoría pedagógica, la experiencia basada en la práctica y el uso de recursos tecnológicos.

Ismael Peña-López, en “¿Con qué aprender en red?”, aborda el tipo de herramientas para aprender en red partiendo de una premisa importante: “Para aprender en red hay que estar en la red”. El autor propone no hacer una lista arbitraria de herramientas de la educación 2.0. A cambio, plantea poner el foco en las instituciones educativas y cómo dichas herramientas introducen cambios. De este modo, el autor pone de relieve que la disrupción que las instituciones educativas están sufriendo viene de la mano de determinadas estrategias y herramientas. Se analizan diez elementos claves del sistema educativo y se describen las principales herramientas que los modifican y transforman.

En “¿Con quién aprender?”, Cristóbal Suárez y Paola Ricaurte abordan la naturaleza social del aprendizaje y se analiza qué implica hablar de lo social cuando nos encontramos aprendiendo en Internet. Para dar respuesta y entender la importancia de lo social se indaga en la teoría sociocultural del aprendizaje. Internet es visto como entorno social de aprendizaje más que como una herramienta tecnológica. Aprovechar la dimensión social en el aprendizaje en internet implica que las personas reconozcan su rol dentro de la estructura reticular y sean capaces de enfocar el cambio educativo como cambio cultural. Internet es el entorno educativo donde, además de la enseñanza, caben otras formas de aprendizaje. Para mostrar ese potencial, en el capítulo se presentan una serie de casos que ejemplifican la amplitud de perfiles y experiencias existentes en la red.

En “¿Dónde aprender en red?”, Francesc Llorens retoma la idea del “aprendizaje en internet” y remite tanto al aprendizaje sobre la red como al aprendizaje en red. En el primer sentido son pertinentes las aproximaciones relativas a las plataformas de aprendizaje existentes. En el segundo se pretende resaltar el carácter ecosistémico de la red. El capítulo aborda el análisis de ambos territorios y analiza el alcance educativo de los nuevos formatos y narrativas propias de la red.

Diego Levis plantea la transformación del espacio y el tiempo en el contexto de la red en “¿Cuándo aprender en red?”. Se presta especial atención a la progresiva disolución del espacio/tiempo cerrado y limitado de la escuela, rasgo propio de la sociedad industrial, como ámbito exclusivo y reservado para la enseñanza y el aprendizaje. La movilidad e intemporalización electrónica de gran parte de nuestras actividades públicas y personales dan lugar a la emergencia de una forma de vida social a la que el autor caracteriza como tecnomadismo, entendido como la persona que se comunica, se entretiene, trabaja y estudia desde lugares cambiantes, en momentos variables, utilizando para ello dispositivos digitales provistos de pantallas electrónicas, conectada a una red telemática inalámbrica.

Y finalmente, en “¿Cómo valorar lo que se aprende en la red?”, Elena Barberà analiza cómo aprender en red no es solo un hecho o una invención pasajera de la modernidad, sino una realidad. Puesto que el aprendizaje lleva intrínseco el proceso de validación del saber, eso nos lleva a plantear la valoración de lo aprendido y si, como en la época actual, se trata de una forma diferente de aprender, ello nos propulsa a nuevas maneras de abordar las estrategias valorativas. En este contexto, el capítulo analiza dos sentidos de la valoración de los aprendizajes en la red. El primer tipo de valoración se puede considerar más formalizado en el sentido de que mayoritariamente, hasta ahora, era el aprendizaje que se llevaba a cabo en contextos formales el que precisaba de valoración, pero, sobre todo, de una valoración normativa y formalizada. El segundo tipo de valoración, el relativo al aprendizaje en la red, se considera más informal porque el tipo de fuentes y mediadores resulta más alternativo, pero también debido a que no existen tantos recursos de apoyo a este proceso de valoración.

Lo ideal es que estas preguntas y sus respuestas generen otras tantas de distinto calado, que permitan, entre otras cosas, buscar encuadres pedagógicos que distingan que el objetivo es aprender, no usar internet, así como superar la tentación pedagógica de “trasladar” las didácticas validadas en el aula a la dinámica de internet sin tener en cuenta que diseñar el aprendizaje en internet es, literalmente, crear otra acción educativa. La actividad pedagógica también es un requisito para usar internet.

Presentación extraída del libro:

Gros, B y Suárez, C (Eds.) (2016). Pedagogía Red. Una educación para tiempos de internet. Barcelona: Octaedro/ICE-UB (pp. 7-11).

7 de enero de 2016

Entorno y comunicación en el e-learning



Se trata del capítulo titulado Entorno y comunicación en el e-learning que publiqué el 2013 en Begoña Gros y Xavier Mas (Eds.), La comunicación en los espacios virtuales. Enfoques y experiencias de formación en línea (21-50). Barcelona: UOC. 

Aqui debjo el fragmento final y aquí el acceso al documento completo.


Sustancialmente, tanto el análisis del entorno sociotecnológico como de la comunicación en red forman parte de la cultura digital pedagógica, premisa conceptual –entre otras- con la que debe estimarse la apropiación de las tecnologías en la educación en general, como en el e-learning en particular, en el marco de la sociedad red.

Además de considerar herramientas, la importancia educativa del desarrollo de la sociedad red pasa por entender que es posible aprender con una “forma de hacer” social y tecnológicamente enriquecidas. Por ello, además de identificar el vibrante mundo de las aplicaciones web, el e-learning debe formar parte de la construcción consciente de la cultura que se está generando en torno al desarrollo social de la web, así como de los valores asociados a esa práctica.

Parte de la visión anterior consiste en aceptar el entorno red como entorno de acción y comunicación que delimita un entramado de interacción como condición social de aprendizaje. Esto supone revisar el concepto de mediación instrumental. En estos márgenes de acción sociotecnológicos se instala la proyección del e-learning. Ello supone que lo esencial en la dinámica del e-learning no consiste en introducir internet en las vidas, ya estamos dentro, se trata de pensar en cómo participar e intervenir educativamente en un escenario abierto donde la sociedad ya ejercita una dinámica.

Es en el nudo de la comunicación multimediática en red donde se regenera el e-learning como práctica. Esta noción pedagógica –no solo didáctica- debe formar parte del imaginario sociocultural actual, este es el reto educativo del e-learning.
 

Para citar:

Suárez, C. (2013). Entorno y comunicación en el e-learning. En Begoña Gros y Xavier Mas (Eds.), La comunicación en los espacios virtuales. Enfoques y experiencias de formación en línea (21-50). Barcelona: UOC.


Imagen: Dheera Venkatraman, License: CC-BY-SA 4.0

18 de enero de 2015

Reseña de: Aprender en red. De la interacción a la colaboración (UOC, 2013)

Quiero agradecer a la profesora de la UNED, Dra. María García Pérez-Calabuig por el tiempo y la dedicación al escribir una reseña sobre el libro que Begoña Gros y yo escribimos en el 2013.

La reseña está publicada en el último número de la prestigiosa revista Comunicar 44, XXII, 2015, p. 220, sección Reseñas.


Aquí reproduzco el texto:


María García Pérez-Calabuig

Aprender en red: de la interacción a la colaboración; Cristobal Suárez y Begoña Gros; Barcelona, Universidad Oberta de Cataluña (UOC), 2013; 78 págs.


La obra que se presenta a continuación está escrita por dos autores relevantes dentro de los campos de la pedagogía y el uso de las tecnologías aplicadas a la educación, como son Cristóbal Suárez Guerrero y Begoña Gros Salvat. Ambos autores poseen una dilatada trayectoria científica y profesional dentro de esta área. Así pues contamos con un libro teórico y reflexivo, pero basado en la experiencia, que resulta de especial relevancia para la comunidad educativa implicada en la educación a distancia y en la educación apoyada en internet. En este documento se destaca la importancia de entender internet, más allá de su visión de recurso educativo, como un auténtico entorno de acción educativa que define formas de comunicación en red distintas a la comunicación en el aula. Esta singularidad comunicativa abre serias oportunidades de repensar la interacción en Internet como una condición social de aprendizaje a tener en cuenta en, como se enfatiza en la obra, la reformulación del aprendizaje colaborativo. La oportunidad del aprendizaje colaborativo en condiciones tecnológicas en red es, por tanto, el tema central que compone esta obra.

No obstante, no se trata únicamente de ampliar en la red el aprendizaje colaborativo, sino también de analizar el cambio sustancial que se produce en los roles docente y discente en un entorno marcado por una comunicación en red. El libro se compone de dos partes bien diferenciadas.


En la primera, se evalúan y exponen –utilizando el concepto de e-learning como paraguas conceptual– los cambios generados sobre el concepto de entorno educativo y entorno en red. Así, se destaca cómo la noción de aula de aprendizaje cambia cuando el proceso se sostiene en un entorno de interacción global y social donde es posible consolidar el aprendizaje dentro de las acciones formativas basadas en la comunicación en red. De esta forma se destaca que los participantes se convierten en miembros de una comunidad con unas intervenciones activas, ya sea como autores, cocreadores y coconstructores del propio conocimiento. Así los autores señalan que «la red no es solo un material didáctico, sino un entorno de comunicación que mediatiza la relación educativa de una forma particular y donde caben proyecciones de acción y representación conjunta de aprendizaje». 


En la segunda parte del libro, se analizan las buenas experiencias de aprendizaje en línea desde la óptica de la colaboración en red, y para ello se centran en el cambio de rol que debe experimentar el docente para el buen funcionamiento de las comunidades de práctica. Según los autores se deben tener en cuenta cinco criterios específicos en los contextos educativos en línea que garantizan el éxito y calidad del proceso de aprendizaje colaborativo y que son: 1) Creación de comunidades de aprendizaje que promuevan la interacción, el intercambio de conocimiento y el trabajo en grupo; 2) Mejora del diseño y organización de las actividades y estrategia de comunicación; 3) Establecimiento de una coherencia entre objetivos de aprendizaje, contenidos, tareas y la acción colaborativa que se lleva a la práctica donde las tecnologías actúan como apoyo; 4) Interacción del papel facilitador de las tecnologías durante la aplicación de las actividades didácticas colaborativas; 5) Búsqueda y aplicación de herramientas de evaluación de carácter grupal, de autoevaluación y de coevaluación.


En conclusión se puede afirmar que es un libro muy original, con enfoques inéditos, rigurosos y completos, cuya lectura obliga a repensar de forma precisa la colaboración práctica en los entornos virtuales de aprendizaje y su aportación a las comunidades de práctica, por medio del análisis de los elementos estructurales facilitadores de los procesos de producción e intercambio de conocimiento y comunicación.

8 de febrero de 2014

Entorno y comunicación en red. Lectura pedagógica #esenredUV



Desde el 20 de enero y hasta el 14 de abril de 2014, se viene desarrollando una serie de conferencias bajo el título: «La educaciónsuperior en red». Se trata de un curso abierto en red propuesto por el Servei de FormacióPermanent i Innovació Educativa de la Universitat de València.

Este curso parte del siguiente supuesto: pensar y actuar educativamente en red ya no forma parte de una anécdota inverosímil, internet forma parte ya de nuestros modos de representación educativa con los que asumimos tareas docentes o de investigación. Visto así, existe la necesidad de abrir espacios de reflexión y trabajo crítico en torno a temas que la educación superior –y la educación en general- debe examinar para seguir reinventándose como institución social y cultural en la Sociedad Red. Este es el objetivo de este curso.

Para el desarrollo se ha fijado también una metodología que busca seguir unos principios pedagógicos y una serie de procedimientos básicos para facilitar la experiencia de aprendizaje abierto y en red:

  • La participación abierta en red es la principal condición social de aprendizaje.
  • Las videoconferencias y la tutoría son oportunidades iniciales de aprendizaje.
  • Los recursos de aprendizaje pueden ser accesibles de forma abierta y gratuita.
  • El entorno de aprendizaje lo conforman todos los recursos y herramientas web.
  • La acreditación es opcional e implica seguir un procedimiento mínimo.

Pues bien, el lunes 27 de febrero me tocó desarrollar la segunda sesión en este curso. El objetivo que me propuse fue reconocer que internet es una interfaz de desarrollo sociocultural que no sólo enmarca la acción educativa, sino que la arraiga en un proyecto comunicativo propio donde las personas piensan y actúan en red. Bajo esta idea las preguntas que impulsaron mi videoconferencia fueron: ¿Qué puede hacer y cuál es el papel de la pedagogía en este desarrollo sociocultural? Y ¿cómo la educación –en sentido amplio- puede aprovechar los flujos de interacción e información en internet como parte de una estrategia de aprendizaje?

Para esta lectura pedagógica sobre el entorno y la comunicación en red he recuperado las ideas de mediación sociocultural de Vigostky, el concepto de Sociedad Red y autocomunicación de masas de Castells, la utopía socioeducativa planteada en La Sociedad Desescolarizada de Illich, la noción de tercer entrono(3E) de Echeverría y, para el caso, algunas ideas del ensayo “la utilidad de lo inútil” de Ordione. También recuperé parte de mi PLE para hacer evidentes algunos procesos de aprendizaje en red, así como dejé planteado que se puede aprovechar la amplitud de interacción en red echando mano de la intensidad de la colaboración, esto como propuesta pedagógica final.

Si se quiere participar en este curso se puede acceder a la web del curso, seguir el hashtag #esenredUV o asistir los lunes (18:30 hora España) –ver programa- a las videoconferencias desde aquí.

Para ampliar:

Entorno y comunicación en red. Lectura pedagógica, presentación: http://www.slideshare.net/cristobalsuarez/esenred-uv-csg

Cristóbal Suárez Guerrero (Universitat de València)

Fuente de la entrada: 

11 de enero de 2014

"La dimensión pedagógica de la virtualidad", monográfico 11. @tic. Revista d’innovació educativa

Buscando la pedagogía de internet
 
http://ojs.uv.es/index.php/attic/issue/view/Oto%C3%B1o%202013%20%28Julio-Diciembre%29

Buscando la pedagogía de internet
 
La tarea central de la búsqueda del sentido pedagógico de Internet no consiste únicamente en encontrar nuevas herramientaspara educar, esto reduciría la reflexión pedagógica a la búsqueda de respuestas a «¿con qué aprender?». El sentido de la reflexión pedagógica va detrás de qué función educativa se puede –y debe- añadir al sistema tecnológico creado por internet, no sólo al revés. La pedagogía, en buena cuenta, es un saber que puede permitirnos seguir manteniendo el asombro por lo educativo en internet.

Para la pedagogía es importante comprender qué necesidad educativa se está resolviendo cuando se impone una tecnología en el quehacer educativo, esto es, analizar si se trata de respuestas educativas o solo de ruido tecnológico. En este camino, la pedagogía de la virtualidad intenta ofrecer sus respuestas, así como reconstruir algunas de las preguntas propias de la tradición pedagógica. Con la finalidad de contribuir en esta construcción es que «@tic. Revista d’innovació educativa de la Universitat de València» decide lanzar este monográfico.

En él, recupera, bajo el título «La dimensión pedagógica de la virtualidad», cinco trabajos centrados en aportar una lectura pedagógica del uso educativo de internet. No obstante, con este monográfico no se intenta caracterizar una pedagogía de la virtualidad, hace falta mucho trabajo para ello, pero sí contribuir con un aporte en esta embrionaria línea de reflexión pedagógica. El aporte consiste en atisbar, desde las distintas disciplinas y metodologías de investigación con que están elaborados los cinco artículos, reflexiones que, más temprano que tarde, pueden ser tomadas en cuenta en el desarrollo de la práctica educativa en red.

Aquí, una breve reseña de cada uno de los cinco trabajos que, en el fondo, es una invitación a la crítica y reflexión en la construcción del sentido pedagógico del uso educativo de internet:

En «Didáctica: de las dicotomías metodológicas al nuevo reto de la educación virtual», los autores encaran el reto de repensar el estatus de esta disciplina pedagógica en el marco de la virtualidad. No se trata de una tarea sencilla, porque la pregunta ¿cómo enseñar en la virtualidad? está articulada con el resto de interrogantes que la pedagogía debe responder. La didáctica debe ir más allá del debate dicotómico entre presencialidad y virtualidad, y apuntar más bien a la comprensión de una única trasformación pedagógica sin perder de vista la educación como acción integradora.

En «La ayuda pedagógica en los MOOC: un nuevo enfoque en la acción tutorial», los autores proponen una reflexión pedagógica sobre el papel del tutor en la evolución del aprendizaje online: de las plataformas de e-learning a los cursos masivos abiertos online (MOOC, por si siglas en inglés). La cuestión se puede caracterizar así: ¿cuál es el rol de tutor cuando el estudiante puede redistribuir, reelaborar, revisar y reutilizar información para su aprendizaje en un ecosistema socialmente abierto y en red?Los MOOC no cambiarán la raíz de la formación, pero están modificando la percepción del tutor en los procesos de autoaprendizaje en red.

En «Crear y gestionar conocimiento en red: agentes y procesos implicados»,los autores entran al terreno del análisis pedagógico en los procesos implicados en la creación y gestión del conocimiento (CGC). Se trata, en general, de entender la participación social en internet no sólo como socialización, sino como una oportunidad de coordinación humana. Según el trabajo, existe una serie de elementos básicos y puntos de convergencia mínimos en los procesos para hablar de la eficacia en la CGC que, bien visto, la pedagogía puede recuperar con la finalidad de potenciar el aprendizaje abierto y no formal.

A través del trabajo, «Experiencia docente iberoamericana sobre metodología de la investigación a través en videoconferencia», se intenta caracterizar el diseño, proceso y evaluación del uso pedagógico de la videoconferencia entre dos países iberoamericanos. El aporte de este trabajo reside en ofrecer un modelo pedagógico que parte de la idea de que no basta con apostar por la videoconferencia como una vía para simular la presencialidad, hacer entender los aspectos simbólicos y no declarativos del lenguaje no verbal implicados en este proceso.

Para finalizar, en el trabajo «La e-evaluación del aprendizaje a través de la plataforma Aula Virtual de la Universitat de València», los autores tocan el tema siempre complejo de la evaluación del aprendizaje, pero es más, de la evaluación del aprendizaje online. Apoyados en el movimiento «e-Evaluación orientada al aprendizaje», los autores ponen en evidencia no solo el uso de la tecnología en los procesos de valoración del aprendizaje sino, y con ello, los rasgos de un emergente proceso de replanteamiento de la cultura de la evaluación.

Para ampliar:

Monográfico “La dimensión pedagógica de la virtualidad”, @tic. revistad'innovació educativa

Cristóbal Suárez Guerrero (Universitat de València)


Fuente Original