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| Chow Hon Lam |
La Zona de Desarrollo Próximo es una categoría
pedagógica con la que se puede percibir el potencial educativo de la participacióncolectiva en red. Para
empezar, la acción social con que se puede promover el aprendizaje se puede
presentar, sustancialmente, de dos formas básicas. Como guía de un experto o
profesor o como cooperación entre estudiantes, pares o iguales. Ambos
representan agentes sociales válidos e importantes, pero describen formas de
interacción social diferentes que pueden adquirir nuevos matices cuando la red
es el entorno de acción.
El primer
caso, la guía, consiste en la actividad especializada que brindan una o varias
personas de experiencia contrastada, que dominan el contenido y orientan el
recorrido del aprendizaje (una persona experta como un docente o tutor). La
segunda, la cooperación, entendida como la participación dinámica y recíproca
de los que, estando en situaciones semejantes de expectativa sobre el
aprendizaje (un par o igual, como un compañero de estudios), comparten y
resuelven tareas de aprendizaje a partir de la negociación en torno a una
finalidad educativa planeada en conjunto. Las condiciones sociales que brindan
un experto y los estudiantes para aprender son, por tanto, diferentes.
El papel del
experto está caracterizado como orientación, pues su rol es servir de norte y
pauta en el proceso de aprendizaje, confirmando, reforzando o rectificando el
proceso de internalización del alumno, ya que su umbral de experiencia está más
allá de la experiencia de los alumnos. Esta es la forma básica de interacción
educativa es la relación profesor-alumnos.
La
cooperación como interacción social, por su parte, sigue otro derrotero. Como
describe Bakhtin (1990, 99) acerca de la función de “el otro” –el compañero de
estudios- en el proceso de coconstrucción, “¿de qué manera enriquecería el
evento si me fusionara con el otro y en lugar de dos ahora sólo hubiera uno? ¿Y
qué ganaría yo con la fusión del otro conmigo? Si el otro lo hiciera, no vería
ni sabría nada más que lo que yo mismo veo y sé; se limitaría a repetir en él
mismo las carencias que caracterizan mi propia vida. Dejemos, en cambio, que
siga fuera de mí, pues en esa posición puede ver y saber lo que yo no veo ni sé
desde mi lugar y puede enriquecer esencialmente el acontecimiento de mi propia
vida”.
Visto así,
la cooperación se perfila como un evento muy diferente a la acción del experto
e implica el compromiso compartido entre alumnos sobre la tarea de aprendizaje,
no una guía, sino una actividad recíproca como rasgo particular. Esta forma de
interacción es, como tal, una de las formas plausibles de aprovechar la
potencia del desarrollo social en Internet.
Esta
diferencia entre guía y cooperación está expuesta en la categoría pedagógica
que analiza el papel de la interacción social como agente de desarrollo del
aprendizaje: La Zona de Desarrollo Próximo (ZDP). Como se sabe, esta idea
original conserva la siguiente forma: La ZDP: “no es otra cosa que la distancia
entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver
independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado
a través de la resolución de problemas bajo la guía de un adulto o en
colaboración con otro compañero más capaz” (Vigotsky, 2000, 133).
Entre las
muchas interpretaciones y los usos que normalmente se hacen de esta categoría
vamos a señalar el valor para la interacción cooperativa entre alumnos. Si
descomponemos el concepto de la ZDP tendríamos lo siguiente:
- Primero,
la ZDP da cuenta de la diferencia o distancia entre un nivel real de desarrollo
y uno potencial viable.
- Segundo,
el salto cualitativo está entendido como diferencia de niveles, desde una
acción terminal y personal (real) a otra posible y participativa (potencial).
- Tercero,
esta distancia entre lo real y lo potencial está concebida en compañía de otros
que pueden ser exactamente un guía (adulto o profesor) o en cooperación
(compañero); ambos cumplen la función de coadyuvar, ubicar y catapultar el
progreso a un nivel o umbral superior –diferente- de desarrollo.
Es decir, el
concepto de ZDP implica una actividad social necesaria, una distancia que
recorrer entre un nivel real y otro potencial, y una asistencia externa que
tiene dos formas.
En ese sentido, comprender el
proceso de aprendizaje entre alumnos a través de la ZDP es entender otro ámbito
de intersubjetividad distinta a la enseñanza. En esta región de interacción
los alumnos no son entes pasivos, sino interlocutores que ayudan,
esclarecen, planifican, estimulan, participan, es decir, buscan entenderse e
imbricarse entre sí, coconstruyen. En la cooperación cuenta más la implicancia
psicológica y la comprensión interna para cumplir con una tarea común de
aprendizaje. Crear una ZDP como actividad cooperativa es, ante todo, crear
puentes de comprensión y coordinación mutua
entre los alumnos.
Al poner de relieve la actividad cooperativa, la ZDP entre iguales se manifiesta como una categoría pertinente para
el desarrollo educativo de la interacción social desplegada en red. Por
ello surgen otras preguntas:
Si Internet constituye un entramado de acción social y, por ello, un
entorno de interacción potencialmente educativo, ¿por qué aprovecharlo
únicamente para distribuir información? La
pregunta que obliga la Zona de Desarrollo Próximo a la educación en la red es
pensar seriamente en ¿qué puede aportar "el otro" al aprendizaje?